Mis ojos se abren de golpe. Estoy tumbada sobre la enorme cama de Izan. Bueno, mejor dicho mi cama a partir de ahora. He decidido que mañana hablaré con Nora respecto a eso. Espero que se lo tome bien. Me muevo un poco y observo a Izan que me envuelve posesivamente con sus brazos y respira con voz queda. Reprimo una risita. Este hombre que tengo a mi lado y que tanto amo, ¡Me ha pedido matrimonio! ¡Matrimonio! Una locura, lo sé. ¿Cuánto hace que nos conocemos? ¿Dos meses y medio? j***r. Todo ha sido tan inesperado y ha pasado tan deprisa que tengo miedo de que se valla al traste. Pero no, no lo permitiré, quiero a este hombre y él me quiere a mí. Sí, antes tenía dudas, pero ya no. Algo completamente estúpido, Izan siempre me ha demostrado sus sentimientos. ¡Por el amor de Dios! Me pido

