―Da la casualidad que el hombre con el que Lindsay tenía una relación era mi prometido. Cinthya abrió los ojos como platos. ―Su… ¡No lo sabía! ―exclamó conteniendo a duras penas un aumento en su tono de voz ―¿No sabía que su amiga tenía un amante o que ese hombre fuese mi prometido? Cinthya apretó los labios y Loreley decidió derribar las últimas resistencias como un ariete contra un portón. ―Por los registros telefónicos de una de sus tarjetas han salido mensajes y conversaciones entre Lindsay y John Austin; mi ex prometido, para ser precisos ―notó un destello de temor en sus ojos y prosiguió ―¿Todavía quiere continuar manteniendo que de todo este asunto usted no sabía nada? Las manos de la mujer, posadas sobre el borde del mostrador mostraron un ligero temblor que no pasó desaperci

