29A la mañana siguiente la noticia del arresto de John Austin apareció en los principales periódicos. Ahora ya todos sabían que era también la ex pareja de la bogada defensora de Peter Wallace. La mayoría creían que se trataba de una extraordinaria coincidencia, pero no Loreley que, cada vez más a menudo, se preguntaba cómo Michael Wallace la hubiese contratado justo a ella para defender al hermano. Y todas las veces la respuesta a la que siempre llegaba era la misma: ese hombre escondía algo, así como también Cinthya Huber. Había llegado el momento de encajar la última pieza del mosaico. Cuando se presentó delante de la señora Wallace, ésta la acogió de modo distinto a como la había recibido la primera vez: la sonrisa sobre la cara de la mujer mostraba gratitud. ―¿Quiere algo de bebe

