Hoy tenía que darle una respuesta a Larson y al igual que la noche anterior no había dormido.
Un Hombre como él porque tenía que buscar a una extraña para tener un hijo, tan sencillos qué era buscar a alguien a quien amar, tener una relación estable y luego procrear su heredero.
Pero por lo visto a Cameron Larson le gustaba las cosa complicada y para mi mala suerte a la que le quería complicar la vida con sus decisiones extrañas era a mí.
Me levante de la cama con menos ganas que ayer, aun así fui a grupo Larson con fiel esperanza que qué las cosas cambiaran el día de hoy. Tal vez Cameron hoy haya sido iluminado y cambié de idea.
—Lindsay, necesito que me entregues la agenda y documentos que mantienes —Le pedí sin más, no tenias ganas de nada y menos de aguantarla.
—Aquí tienes, pero ten en cuenta que esto no va a durar mucho —Tome los documentos e intente seguir mi camino —No eres la primera que piensa que Larson ve algo diferente en ella —me gire a observarla —Despues qué se canse de coger contigo va a sacarte disparada de aquí, no te preguntaste porque esa vacante estaba disponible —Sonreí con suficiencia al escucharla.
—Entonces tu fastidio es porque no es a ti a quien selecciona para coger —Me dio una mirada de total enojo —Sí quieres puedo decirte que tal lo hace, así podrás al menos consolarte como corresponde.
Me gire satisfecha por haberla dejado sin habla al menos por esta vez, pero entonces el cuerpo duro de Larson me hizo determe, trague con dificultad al sentir su olor golpear mi nariz.
—Buenos días Sr. Larson —Salude con alegría fingida, al enfocar sus ojos me dio una mirada de diversión, y se giro indicando que lo siguiera.
Me insulte a mi misma mientras lo veía caminar con elegancia y altivez, de seguro había escuchado, su maldita sonrisa perfecta lo dijo.
—Para hoy tiene una junta a las diez de la mañana, y almuerzo con el Sr. Sinclair el culpa pide confirmación.... —Seguí informando su muy ocupado día, mientras sentía su mirada fija en mí y aún sin verlo sabía que a un seguía con aquella sonrisa perversa en su rostro.
—¿Cuando lo hacemos? –cuestiono.
—¿A qué se refiere Sr. larson? —Respondí mientras depositaba los documentos por firmar en el escritorio.
—Coger —levante mi cara y lo enfoque con suma sorpresa —Le ofreciste algo a Lindsay, y cuando uno promete algo lo cumple. Entonces la única manera en que puedas ir y decirle como me gusta coger es probar por ti mismas.
—Es de mala educación escuchar conversaciones ajenas —le reñi.
—No si era yo el tema de conversación —Resople con aburrimiento al escuchar su respuestas —¿Lo quieres aquí o prefieres ir a un hotel? —Su voz se volvió más ronca, su mandíbula se tenso y en sus ojos un destellos lujurioso se asomó.
Trague con dificulta al sentir aquella mirada pesada sobre mi, sus ojos recorrieron mi cuerpo, parecía estarme saboreando, irradiaba peligro y desenfreno.
—Sr. Larson, ya le había dicho que esto. respondí con voz temblorosa, mi cuerpo parecía un manojo de nervios, raras veces alguien me hacia sentir, indefensa y sobretodo excitada con tan solo un mirada, deseche las imágenes sexuales que llenaron mi cabeza, aclare mi garganta y trate de mantener mi habitual actitud.
—No tienes que cohibirte Evelyn, soy de mente abierta y sé que tu también, solo di lo que piensas — El tono de su voz recorrió mi espalda y los bellos de mi nuca se erizaron enviando una corriente eléctrica justo a mi centro.
Inhale profundo y me odie por estar sintiendo aquellas cosas, por desear a un hombre que solo había visto tres veces, el cual me obligada a pagar un dinero que no le pedí, alguein qué intenta obligarme a darle un hijo el cual debo abandonar después y no si eso ya no era suficiente me hizo presenciar como torturaba a un hombre. Sin duda tenía que alejarme de él.
—Estaré afuera por si necesita algo —le dije y si más salí de la habitación que parecía encogerse con cada segundo.
Después de haberme refrescando unos minutos en el baño volví a mi escritorio, tratando se concentrarme en mi trabajo.
—Espero estes excelente Evelyn.... Estoy volviendo ahora y deseo verte.
Sonreí al ver el contenido, anunció su regreso en el momento justo en que lo necesitaba.
—Estoy bien, justo estaba necesitando de ti. Dime el lugar y allí estaré.
Respondí mientras sentía mis mejillas calentarse, la imagen de nuestro último encuentro llegó de golpe y eso me hizo jadear. mordi mi labio inferior callando aquello, no era el lugar para dejar salir aquellos sonidos.
—La discoteca Wolf, 9:00 p.m. En medio la pista de baile y Evelyn ponte algo fácil de quitar. Voy con muchas ganas de ti.
Leí aquello y una sonrisa baja salió de mí, Viggo era candela pura y lo mejor de todo es que no había compromiso alguno entre nosotros, nos encontrábamos, teniamos una noche de sexo desenfrenado y luego no nos volvimos a ver ni hablar. Aquello era como una cita impuesta cada fin de mes.
Aquello estaba perfecto para mí, no estaba lista para una relación personal, aquello involucraba mucho que yo no estaba lista y tampoco dispuesta a dar.
Con las ansias de que llegara la noche adelante el mayor trabajo posible, de pronto Cameron salió de la oficina con una mirada cargada de seriedad, su teléfono sonaba sin parar y aquello parecía irritarlo más.
—Cancela todo en mi agenda, solo di que tuve una emergencia —Me puse de pie al notar lo cabreado que estaba —Evelyn tu tienes una respuesta que dar, la espero cuando vuelta, ni un minuto más.
Se fue después de decir eso, dejándome llena de alivio, tendria más tiempo para buscar una solución y esta noche estaría libre para ver a Viggo, ya había pensado como librarme de Larson para poder verlo.
Llegue a casa y sin perder tiempo tome una ducha fui a mi guardarropa y tal como dijo elegí algo fácil de quitar. Bajo el vestido corto de tela negra con tirantes a media pierna solo una pequeña tanga reposaba, el vestido era un poco holgado dejando que mis pecho levantaran de manera perfecta el área que los cubria el cuál era una invitación a ser tomados.
De camino a la disco no pude evitar pensar el Larson y en que respuesta podría darle, no tenía dinero eso era obvio, mi única opción aceptar su prepuesta, pero estaba lista para vivir con las consecuencias de eso.
Tener un bebé y luego olvidarme de él, vivir con Cameron estos meses, someterme a sus reglas e impocisiones, para ser sincera no me creía capaz, esperaba que demorará en volver.
Lo primero que hice al entrar fue ir a la barra por un trago, lo tome a fondo quería olvidar los problemas que rondaban mi cabeza, ahora solo quería enfocarme en la maravillosa noche que me esperaba, una de la cual sacaría el mayor provecho.
Al llegar la hora indicada camine hasta la pista de baila, entre la multitud pude diferenciarlo, era imposible no hacerlo, Viggo tenía una altura de 1.70 y tantos más o menos, musculoso, su piel bronceada y sin esforzarse mucho lograba llamar la atención. Estaba de pie allí como un semidios y las mujeres a su alredor lo miraban como tal.
Camine a paso lento, sin apartar la vista de él, recorde como podía levantar mis 1.60 de estatura con esas manos, le gustaba empotrarme contra la pared y mientras succionaba y mordía mis pechos su falo golpeaba de manera feroz mi interior, mordí mi labio inferior ante aquel pensamiento.
—Evelyn, no deberías estar aquí —Me detuve al ver a Víktor, miro a la dirección justa a la que me dirigía y soltó una risa burlona —Pensé que eras inteligente pero venir a verte con Viggo Erickson dice todo lo opuesto —Lo observe directamente sin decir una palabras, si el estaba aquí significaba que Larson había vuelto o simplemente sabía de este encuentro.
—Soy libre de salir y verme con quien se me de la gana. Hace mucho deje de darle explicaciones a alguien de lo que hago con mi vida —Le dije tratando de esquivarlo.
—Cameron quiere su respuesta ahora —Me detuve en seco al escucharlo —Ni un minutos más recuerdas, sigueme Evelyn tu futuro dueño te espera y odia que lo hagan esperar.
Intente ignorarlo, seguir mi camino, pero entonces solo me tomo del brazo y me saco a rastras del lugar, Viggo ni siquiera noto lo que sucedía, creo que ni siquiera de se dio cuenta que yo ya había llegado.
Al salir del lugar fui subida aun auto, en donde quede estática al ver Larson sentado allí viéndome con ira, su camisa y manos estaba manchadas de sangre y en su rostros ligeras salpicaduras podían verse, trague con dificultad al verlo así, mi respiración empezó a salir acelerada, era obvio que aquella sangre no era suya, y ahora me miraba de tal manera que parecía ser yo su nueva víctima.