El choque del pasado y el presente

2818 Palabras
Xavier pensó “definitivamente, soy muy afortunado en admirarla es casi una diosa, pero si tan solo sonriera. Se acabo es mía y solo mía por algo los dioses la hicieron para mi” sonrió y dijo –estas hermosa, Scarlett- extendiendo la mano para ayudarla a bajar los últimos escalones. Scarlett lo miro fijamente y vio esa mirada abrasadora que sería capaz de derretir al hielo más frio, pero a ella no. –Ya veo que conoces las famosas cenas de mi padre- dijo Scarlett esquivando el mirar deseando que su olor no la afectara. -sí, las conozco como todos los luceris, sabemos que es un narcisista y sus cenas son fiestas en honor a él- dijo Xavier, abriendo la puerta y tomándola de la cintura. Afuera había un Audi A8 color azul con el chofer de Scarlett esperando con la puerta abierta, -creíste que eras la única que tenía un Audi- dijo Xavier con una ceja alzada dejándola entrar primero. Ella extrañaba a su guardaespaldas favorito que la solía acompañar en estos eventos, Lance era unos de los pocos puros que le caían bien; -no lo creo, más bien no esperaba nada de su parte- dijo Scarlett aún no confiaba en él, mirando el horizonte mientras el chofer manejaba, si por ella fuera se quedaría encerrada en su recamara leyendo un libro. Llegaron al palacio del diamante, estaba de gala y como imagino Scarlett estaba toda la prole de la alta sociedad luceris, era odioso, pero cierto estaba infestado de puros. La única mestiza de la región del hielo seria ella, los demás serian de la región del fuego. Ellos llegaron al vestíbulo Xavier le dejo el abrigo de Scarlett a unas de las sirvientas mientras el mayordomo decía –El primer elegido de la región del fuego y diamante, el general Xavier St. Delphi-Schiller y su consorte la segunda elegida de la región hielo y diamante e hija del primer ministro, la canciller de la republica de las regiones la señorita Scarlett St. Delphi Stone-Mystri- ellos bajaron las escaleras hacia el gran salón, ellos definitivamente llamaban la atención, era una pareja única en su especie. -el ministro de la presidencia de la región del fuego Chandler Smith- Mizachi y su asistente Jade Spencer- Mystri- dijo el mayordomo, todos voltearon pues ese ministro era un misterio nunca iba a ningún evento siempre iba su asistente. Salió un castaño de ojos cafés con piel tostada que no aparentaba más edad que Scarlett y una mujer pelirroja con ojos verdes que era idéntica a Scarlett, solo que esta sonreía y se veía un par de años mayor que ella. Scarlett se giró y quedo estática su parecido con esa mujer era innegable y más cuando vio la reacción de Daemon y Marcus, ante aquella mujer. Ella miraba aquella niña que decían que era el canciller y la segunda elegida de la república, le recodaba tanto a su hija que no pudo volver a ver desde aquel día Ella mantuvo su distancia observando desde lejos, de la que ya estaba segura era su hija adorada, se sentó junto a su consorte le dijo –ves a esa niña pelirroja de ojos azules que esta con el elegido y te acuerdas de la hija que te conté, pues es ella no hay duda tenías razón - mirando el cabello que era de su color exacto como el de su madre humana y el de ella. Chandler miro a su asistente sabiendo perfectamente que esa niña ha sido su obsesión, miro a la canciller y enseguida noto el parecido, era casi la misma copia de su consorte; -cariño sabes que no se te permitirá acercarte, pero hare lo posible por ayudarte- dijo Chandler, él la amaba y haría hasta lo imposible para complacerla aunque también sabia la fama de la canciller pensó “como Jade se puedo haber enamorado de ese egocéntrico de Daemon, tiene más amantes, que mujeres en la China; Y si Scarlett es su hija, ¿Cómo se volvió tan dura?, pero pronto lo sabré”. -buenas noches damas y caballeros, bienvenidos de parte de la familia del diamante al palacio de diamantes de la región del diamante; aquí se encuentra todos los luceris de la alta sociedad lo que ven por nosotros- dijo el puro, era un chico que no tenía más de 16 años, se notaba que estaba nervioso y que no quería estar aquí, pero hizo su más grande esfuerzo. Tomo un poco de aire dijo –Aquí para darles la bienvenida están los más altos rangos de la escala social luceris; Primer ministro de las regiones Daemon Stone-Lucianni, la primera dama Mabel Stone-Mystri Sanie; antes de mencionar tenemos que agradecer la presencia del ex primer ministro Maynard Stone-Méridan y la ex primera dama Melissa Stone-Lucianni Borbón; el rector de la academia y segundo ministro Marcus Stone-Lucianni ; la señorita Celeste Stone-Mystri, el joven Blue Stone-Mystri y la segunda elegida y canciller de las regiones Scarlett St. Delphi Stone-Mystri y el primer elegido además su consorte Xavier St. Delphi-Schiller- el puro, miro a los luceris que lo gobernaban y eran superiores a él, pero a la vez lo protegían y mantenían todo bajo control. -ahora, pero no menos importantes su excelencia el ministro de la presidencia del hielo Orión Maxwell-Morí, su consorte Kenia Maxwell-Morí y su descendiente Branwell Maxwell-Morí; su excelencia ministro de la presidencia del fuego Chandler Smith- Mizachi, su asistente Jade Spencer - Mystri y sus descendientes Tryon Smith-Jones y Elle Smith- Jones-  dijo el puro, todos aplaudían mientras se formaban en filas se sentía la tensión en el aire. En las filas de atrás Scarlett noto que había llegado Lance, con una mirada que le decía que tendría que contarle todo lo que paso en menos de una semana, pero se preocuparía por eso después ahora tendría que saber que ocurre con Daemon y Marcus. Termino la presentación de la creme de la creme de la sociedad luceris, todos se acomodaron, fue como siempre el primer ministro y su familia, el ministro de la presidencia de cada región y su familia, pero esta vez se incluyó al ministro de seguridad y fuerzas armadas de cada región. Daemon no podía parar de admirar la belleza de la única que mujer que ha amado y que lo engaño y jamás lo amo; ella aún tenía esa sonrisa, y parecía que ni se acordaba de él; -Buenas noches, bienvenidos al palacio del diamante de parte mi persona y de mi familia- dijo Daemon, estaba decidido hacer a Jade, su amante, aunque él estuviera casado, la tendría a cualquier precio, pero que aun después de muchos años y del odio que le tenía, ella todavía le olía a manzana y canela. Levantado y con una copa en la mano y unas de sus tantas sonrisas falsas. Jade ni siquiera le importaba que, si Daemon le diera la bienvenida o no, odiaba a esa familia narcisista lo único que le importaba a ella era Scarlett, ahora estaba más que segura que Scarlett es su hija, ella se acercó a Scarlett y no pudo resistir el impulso de abrazarla, la abrazo y Scarlett quedo estática–hija, cuanto tiempo te he buscado- dijo ella aun abrazando fuertemente a su hija. -Señora, no sé de qué está hablando no puedo ser su hija-dijo Scarlett aun asombrada de que esta señora tan parecida a ella le dijera esto; no quería ser dura con ella, pero tampoco iba a mentirle o ilusionarla. Jade miro como reaccionaba Scarlett, como si fuera un bicho raro y no la culpaba, el tomo de la mano y la alejo de todos –ven conmigo y sabrás como sé que eres mi hija- dijo ella apretándola de la mano y muy determinada a demostrar que es su hija. Scarlett pensó “voy a darle la oportunidad, además así me libero de estos estirados. Y seria lindo tener una mama o alguien que me quisiera además de las personas del convento”-está bien, la acompañare para que muestre sus argumentos- dijo Scarlett mirando fijamente a esa señora. Caminaron hasta el salón de trofeos que era el único lugar donde no se escuchaba el ruido de la fiesta, Scarlett abrió la puerta y la invito a entrar –ahora si dígame porque motivo y razón cree que mi madre- dijo Scarlett sentándose en pequeño sillón e invitándola a sentarse. Jade miro a su hija se veía que la habían endurecido mucho en su corta vida y que no esperaba nada de nadie dijo –primero el color de cabello es idéntico al mío y de mi madre humana, es único en la región del hielo; somos parcialmente idénticas excepto en los ojos que los sacaste a Daemon; naciste el mismo día y lugar que nació mi hija y sé que tienes una pequeña mancha en forma de copo de nieve en la cintura- miro a Scarlett esperando convencerla y que no la odie al no poderla encontrar a tiempo.   Scarlett estaba impactada pues nadie sabía lo de mancha de copo de nieve - ¿Por qué me abandonaste? - dijo Scarlett con voz muy triste y derrotada; completamente ida y con temor a quebrarse nuevamente en menos de dos días todos sus malos recuerdos y todos esos luceris que le endurecieron el alma y corazón, desde el día que aparecieron. -Hija, yo no te abandone me separaron de ti, te contare mi historia y porque me tomo mucho tiempo encontrarte- dijo Jade a punto de quebrarse en llanto su hija la miraba con mucha decepción y la forma en que le hablo, temió que la haya lastimado. Se acercó a ella y le acaricio el rostro. -empieza, quiero saber la verdad sobre mí, porque nadie más quiere, ni pueden contarla- dijo Scarlett, aunque estaba muy dolida le daría la oportunidad de hablar. -hace mucho tiempo antes de la prohibición del hielo, yo me enamore de un puro y no cualquier puro sino del primogénito del primer ministro. Él me correspondía y su hermano también sentía atraído por mí, pero yo quería Daemon. Su padre no estaba de acuerdo con nuestro noviazgo porque yo era una mestiza sin mucho poder; llevamos 3 años siendo novios y nos queríamos más y más o eso creí yo, se anunció que el primogénito podía tener el puesto del primer ministro, pero si se casaba con una pura. Una noche decidimos escaparnos juntos e iniciar una vida junta, pero ese día Maynard nos encero a todas las mestizas del hielo y fuego durante 3 meses. Ya yo estaba embarazada de ti, un día nos liberó y vi que Daemon se había casado con Mabel y existía la ley del hielo. Quise morirme en ese instante, mis padres para “protegerme”, me enviaron al convento de María Inmaculada, no quería hablar con nadie, quería gritar, ser más fuerte y acabar con todos; por eso nunca dije una palabra, te tuve un 25 de diciembre, pero Maynard temiendo que su hijo volviera por mí, me llevo lejos de ti y me mando a secuestrar y después me mantuvo encerrada nuevamente y sola durante mucho tiempo; después que nació Celeste me libero, y empecé a buscarte, pero no había pistas de ti. Chandler me ayudó mucho me dio refugio e hizo lo mejor que pudo para encontrarte; y se ganó mi aprecio, gracias a él estoy aquí contigo, porque no me gusta venir a estas fiestas son muy estrafalarias, pero él me convenció de que tal vez la misteriosa hija del primer ministro, sea la hija que busco. Espero que me des la oportunidad de conocerte y darte todo el cariño que guardado para ti- dijo Jade aun esperando que su hija la perdonara o por lo menos no la odiará como sabe que odia a Daemon. -no soy nadie para juzgarla, conozco a mi abuelo y sé que es capaz de ese tipo de cosas, solo por vanidad y la supuesta pureza de la republica aún no sé cómo es que me acepto. Y sería un placer si usted fuera mi madre- dijo Scarlett tomando la mano de su supuesta madre pensando “concuerda con tantos hechos de mi vida, mi fecha de nacimiento y el supuesto abandono de ella en el convento. Tengo que darle la oportunidad por lo menos me quedara el consuelo de que me busco” Jade no lo podía creer, no la odiaba solo se protegía, la abrazo y le dio un beso en la mejilla –ahora quiero conocerte Scarlett; Estos estos diplomas y trofeos son tuyos- dijo, mirando la sala de trofeos y observando que la gran mayoría eran de su hija. Scarlett exhalo no le gustaba mucho hablar sobre los trofeos, cintas, medallas y diplomas que tenía –Primero me gradué con honores en Harvard en administración de empresas, hablo perfectamente 25 idiomas humanos, tome clases de puros y mestizos; practico equitación, esgrima, etiqueta, ballet, gimnasia, arte, polo, natación, patinaje artístico; toco violín, piano, lira, arpa, flauta. Y si la gran mayoría son míos- dijo volvió a exhalar mirando a su madre y aun no entendía como ella se enamoró de Daemon. -eres una mate ateta, hay muchos trofeos que física y matemática; según tu prima Ella dice que eres casi perfecta, pero no expresas emociones- dijo Jade con algo de emoción y tristeza de no haber estado allí cuando su hija los ganaba - ¿Cuántos premios tuyos hay aquí? - dijo Jade aun mirando la sala, y se detuvo al ver el retrato de familia del diamante, no quería estar allí, pero lo hacía por Scarlett. -hay 330 trofeos, 220 medallas de oro, 550 diplomas, se puede decir que casi toda la sala es mía- dijo Scarlett sin emoción le parecían premios sin valor algunos, pero respetaba la pregunta de su madre. Jade miro a su hija, ella conocía esa expresión le importaba un rábano lo que hubiera aquí –vamos a volver a la fiesta y darles una lección a esos presumidos- dijo ella, caminando hacia la puerta iba pasar toda la fiesta con ella y con Chandler, los presentaría. Scarlett eso si le gustaba más, demostrar que el dinero, ni ser un puro te compraban la inteligencia –vamos, me encantaría ver la cara de Mabel- dijo Scarlett con mirada de cómplice con Jade. Ambas salieron al salón principal, principalmente a molestar a Daemon ya había un vínculo entre ellas, Jade le llevo a Chandler –Amor, te presento a mi jefe Chandler y te presento a mi hija Scarlett- dijo Jade, Chandler tomo la mano de Scarlett y la beso diciendo –placer conocerte, hija- sonriendo a su asistente. Scarlett veía que él adoraba a su madre, ojalá alguien la quisiera así, pero ella era Scarlett, nunca nadie la querría así. - ¿Hija?, en serio- dijo Scarlett aun no creyendo que la aceptara con tanta facilidad. Él se rio diciendo –si Scarlett te considero mi hija porque eres hija de Jade y sé que voy a ser mejor padre que Daemon- abrazándola después dijo –aquí no somos tan complicados como los del hielo, familia es familia y ahora déjame presentarte a tus hermanos- -este es Tryon y esta es Elle, han sido compañeros tuyos ya te conocen- dijo Chandler, entre todos la abrazaron, ya le gustaba esta familia le costaría acostumbrase, pero haría el intento. Ella miro a Tryon era prácticamente idéntico a Chandler, era muy apuesto y Elle era castaña como su hermano y su padre; -es un placer conocerlos- dijo Scarlett tratando de recordarlos de algunas de sus lecciones. -sabes siempre quise tener una hermana y cuando Jade me dijo que tenía una hija, sería como tener una hermana, me emocione mucho- dijo Elle de nuevo abrazando a Scarlett, se veía que era muy emotiva. -me alegra mucho tener otra hermana aparte de Celeste, también y no soy tan mayor que tu solo tengo 20 años- dijo Scarlett con voz un poco más relajada, decidió tratar bien a estos luceris, porque ninguno tenía la culpa y ni habían sido malos con ella -bueno, ¿dónde quedo yo?  Ahora voy a tener que cuidar de tres mestizas- dijo Tryon con una sonrisa, cargando a Scarlett –bienvenida hermanita- dijo el -Señorita Jones- dijo Irene, Jade corrió a abrazarla –hola amiga, como estas- dijo ella, vio que el consorte de Scarlett detrás de ella vio que era un joven muy guapo, junto con Cesar y otros jóvenes que supuso que eran sus hijos. -Bien, te he extrañado bastante sabes- dijo Irene abrazando a su amiga del alma; mientras su esposo la veía, tenían mucho de qué hablar ella y Jade, pero ahora no importa. -Chicos, lamento interrumpir la reunión, pero tengo algo que decirles a todos los ministros- dijo Scarlett con su Apple en la mano, acomodando todas las cuentas de los distintos ministerios.
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