~Daphne~
Al abrir la enorme puerta de madera, mis ojos se abrieron como platos.
¿¡Qué demonios es esto!?
El polvo acumulado se esparció, creando un torbellino de humo que cayó justo en mi cara.
Vaya... Sé que me tratan como la clase más baja, ¿Pero esto no es demasiado?
¿Ni siquiera limpiaron un poco antes de entregarme esta habitación?
Vaya que tengo trabajo, al doble.
Sé a la perfección que este es uno de los métodos para hacer que renuncie a mi decisión, pero no les daré el gusto, ya he llegado hasta aquí por mi cuenta... ¿Qué es lo peor que puede pasar?
Di vueltas por la habitación, analizando qué tan sucio se encontraba. Sin duda la infraestructura no se comparaba con la de Lucas, el beta, pero es mejor que los cartones y la paja de mi 'cuarto' improvisado.
Ya era demasiado bueno para ser verdad, siempre hay una contraparte en la fortuna
-Bien... comencemos- Dije para mí misma.
Busqué en cada rincón polvoriento algo con lo que limpiar la capa de polvo y suciedad que se formó a lo largo de los meses, para mi suerte, no soy alérgica más que al maní, y lo descubrí de muy mala manera, una que casi cobra mi vida, pero lo supe controlar y ahora es un problema menos.
Sacudí y restregué hasta formar otra enorme nube de polvo, al fijarme mejor, este cuarto contiene una sala espaciosa con un escritorio al fondo, tarimas de libros empolvados sin usar y una pequeña habitación para el aseo personal.
¡Genial! Un punto a mi favor.
Ahora, podré ducharme sin miedo a las miradas ajenas.
Mi desconfianza gradualmente viene de ciertos traumas y experiencias inéditas, pues intenté mezclarme en las duchas con las demás, pero para mi desgracia, fue el peor error, y aprendí muy bien de él. Así que a partir de ese día, me despertaba muy temprano por la madrugada, y zambullía mi cuerpo en el agua helada, por supuesto que, mi piel sensible no lo resistió y al inicio la quemó, pero supe acostumbrarme con el tiempo, transformando esa sensación punzante a una refrescante que realzaba mis sentidos.
Bueno... mi loba y yo sabemos adaptarnos a cualquier entorno.
Concentrándome en lo que tengo al frente, sé que el tiempo me faltará para poder limpiar hoy este despacho, así que simplemente pasé un paño húmedo en lugares que usaré ahora.
Poco a poco dejaré reluciente e irreconocible esta oficina, después de todo, será mi escondite también, ya que el Alfa no está dispuesto a revelar la más mínima conexión conmigo, eso incluye mantener en secreto que trabajamos juntos.
Posicione la PC que traje entre mis cosas junto con la pila de documentos en el escritorio.
Si bien me dio algunos días, mi eficiencia supera límites y estoy dispuesta a entregárselos hoy. Me gusta superar mis propias expectativas, y aunque no se muy bien lo que tengo que hacer, optar por capacitaciones en línea no es mala idea.
Luego de algunas horas sometiendo a mi cerebro para solucionar los documentos, me fijé en las manecillas del viejo reloj incrustado en la pared, marcaban las 10 am... ¿Podré terminar con esto hoy?
Rápidamente, mi mente maquino, programo inconscientemente las horas y me establecí un reto, es así como logro hacer todo puntualmente. Incluidas las tareas domésticas.
Encendí la computadora e inicié con mi trabajo, estaba tan absorta que me desprendía solo para ir al baño y comer algunos bocadillos que traje a hurtadillas, después de todo, no tengo esperanza de un almuerzo gratis.
***
-¿Lucas?- Pregunté luego de tocar su puerta un par de veces.
-Puedes pasar-
Tomé su palabra y entré libremente. Estar en la misma habitación que él no me resultaba tan incómodo como cuando estoy a solas con el Alfa... ¿Debe ser por el lazo?
Lo observé detenidamente, sus ojeras eran visibles y estaba tan sumergido en su trabajo que pensé que entraría en ese papel que sostenía entre sus manos. ¿Está bien? ¿Acaso es un loco por el trabajo?
-Disculpa Lucas por la interrupción, pero... Ya terminé-
-...-
Esperé algunos minutos, y me cansé. ¿Acaso es sordo? ¿Pronuncié demasiado bajo?
Mi actitud de mierda iba despertando. ¡No, no! No puedo arruinar la oportunidad que se me dio.
Respiré hondo, intentando calmar las ganas que sentía por no tomarlo del cuello y sugerir 'amablemente' que revisara mi trabajo.
Calma... cálmate...- me dije a mí misma,
Volví a repetir lo mismo y asintió la cabeza con poco interés.
¿Realmente esos papeles eran tan importantes?
Lo volví a mirar, realmente estaba absorbido por esas letras.
No desperdicié más mi tiempo y dejé los papeles al costado de su escritorio, me retiré con pasos suaves y cerré la puerta detrás de mí actuando como un ladrón.
Realmente... ¿Están dementes?
-No pienses en cosas sin importancia y apresúrate a limpiar la habitación- Dijo mi loba Blair, quien era muy centrada y explosiva. -Además... ¡Quiero cambiar ya!- La urgencia que denotó su voz hizo que me diera cuenta.
Recordé que aún no le doy ese privilegio a ella. He estado en reposo médico, y ahora ocupada con el nuevo trabajo y las comidas que... me olvidé de la transformación.
-¿Es buen momento para cambiar?- Pregunté
Sentí una enorme tensión y abrumadora alegría dentro de Blair. ¿Tan emocionante es?
-¡Definitivamente sí! Hoy es Luna llena, el momento perfecto para seres como nosotras-
-¿Como nosotras? ¿Tenemos algo de especial?- Mi curiosidad sin límites se apoderó de mi vocablo.
-Tienes que verlo para creerlo- Se limitó a decir entre pequeñas risillas que arruinaron mi estado de ánimo calmado.
¿Especiales nosotras?
Ni en mis sueños más locos me convencerían de que soy especial, todos me han hecho pensar lo contrario.
Alguien sin familia, amigos... y sin pareja.
-¡Mate nos quiere! Puedo sentirlo- Gimoteó tan fuerte que casi explota mi mente.
- Pues su rechazo no es una forma bonita para expresar deseo- Dije y sin más, corte la conexión. No quería hablar del hombre que me dio la espalda.
Si bien había firmado un contrato con la excusa de acercarme... Fue una estrategia para conseguir información y auto educarme, si no tomo acción o hago algo para superarme, jamás lograré las cosas que deseo. Hay que actuar para lograr.
Suspiré y me dispuse a limpiar exhaustivamente el despacho.
Pasaron horas hasta que por fin visualicé el verdadero color de la madera. El escritorio relucía de un caoba intenso pero rústico, que contrastaba con las decoraciones marfil al estilo antiguo, las paredes con paneles 3d resaltaban por sus diversos colores distintivos de la madera... Me quedé en el centro, absorta por la belleza que acababa de descubrir. Inhalé fuerte y mis pulmones saborearon el aroma inusual de la gran variedad de madera que se usó.
Realmente es mejor que cualquier otra habitación de esta gran mansión.
Nuevamente, fijé mi mirada hacia el reloj de pared, ya eran las 7pm... Hora de bajar al infierno y cocinar para los animales que tienen por 'guerreros'.