~Lucy~
¡Imposible!
¿Por qué estaba él aquí?
De todos los lobos de la manada, ¿Tenía que venir él?
-¿Por qué tú…? ¿Quién te hizo esto?-
-...- No podía hablar, si lo intento, mi mandíbula definitivamente se dislocará más. Así que me limité a observarlo. Sus ojos albergaban un horror profundo y rabia al mismo tiempo. ¿Por qué será? Nadie me ha mirado así en los últimos años...
Estaba de pie; no obstante, de un momento a otro mi conciencia se desvaneció.
Esperé el duro golpe contra el suelo, pero nunca sucedió.
Él me atrapó...
- Lucy, ¡No te duermas! ¡¡Resiste!!-
La desesperación en su voz es palpable.
¿Estaba preocupado?
No... No lo creo. Pensamientos inútiles a la basura.
- No le digas... Al Alfa-
No sé cómo lo hice, pero me vinculé a él y logré pronunciar esas últimas palabras en su mente... Ignorando sus iris llenos de sorpresa.
Lo último que sentí fueron fuertes zancadas y un movimiento ligero pero abrumador.
~Jhon~
De repente un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, algo malo sucedió o se avecinaba.
Me encontraba en una reunión importante, por lo que hice a un lado ese presentimiento.
Pasó menos de una hora y la desesperación llegó a mí. Boomer se encontraba ansioso y algo preocupado por ella.
¿Pasó algo?
Mi instinto decía que sí. ¿Pero qué?
Ignoré todas las advertencias y esperé a que la reunión culminara.
-¡Rápido! Algo malo le sucedió-
Mis piernas se movieron a grandes zancadas e intenté captar su olor, pero fue inútil.
-Lucas, ¿Has visto a Lucy? Está retrasada para el trabajo-.
Se conectó, pero hubo un silencio antes de que hablase.
-Perdónala esta vez, ella no está en la posibilidad de trabajar-.
Me quedé estupefacto. Daphne no faltaría por razones ligeras, pues ella misma me había convencido de aceptar su trato descabellado.
-¿Le ha pasado algo?-
-Solo... Mientras hacía algunas rondas, escuché varios golpes provenientes de una de las bodegas más alejadas. Me acerqué con cuidado, pero cuando la vi... Era horrible-.
Boomer arañaba cada vez más fuerte, él sabe algo que nosotros no.
-¿Y luego?- Adopté una actitud fría, no podía dejar que las estúpidas emociones me dominaran.
La manada es lo primero en mi lista, lo demás puede esperar.
-Es mi deber como Beta cuidar y observar las anomalías, así que la traje al hospital. Haré un informe detallado de lo sucedido y se lo enviaré-.
-Bien- Sin más, corté el enlace.
-Estuvo a punto de morir-
Las palabras de Boomer hicieron que me detuviera en seco.
-¿Qué has dicho?- Mi corazón se detuvo por un momento.
-No tienes que mentirme, sé que estás fingiendo ante todos. Pero si no la cuidas, ella morirá antes de que el contrato termine. Recuerda que el odio mal fundamentado que le tienen, puede ser una excusa perfecta para acabar con su existencia-
Me quedé en silencio.
-Si algo malo llega a pasarle, no te dejaré ver mi pelaje por el resto de tu vida-.
Al decir esto, Boomer se marchó.
¿Había sido regañado por mi lobo?
No obstante, sus palabras contenían la verdad pura.
Regresé a mi oficina y me encerré. Pero mis pensamientos no dejaban de atormentarme. .
¿En verdad es grave?
***
Unas horas después, luego de que mi cabeza estuviese a punto de explotar, recibí el informe de mi Beta.
No estaba preparado en lo más mínimo para lo que mis ojos leerían.
Lugar de los hechos: Bodega número 25. Contenedor de alimentos.
Informe médico: La paciente se encontró sin signos vitales estables, por lo que rápidamente se aplicó un desfibrilador para reanimarla, luego de tres intentos, su ritmo cardiaco volvió a la normalidad. Se aplicaron dos pintas de sangre debido a la pérdida masiva, los resultados de la radiografía mostraron varias costillas rotas, al igual que una de sus clavículas.
Su mandíbula y hombros se encontraron dislocados, por lo que los colocamos en su posición correcta.
Los moratones y cortes eran evidentes en varias partes de su cuerpo, sobre todo en brazos, espalda y abdomen, sin tomar en cuenta las cicatrices antiguas.
Se encuentra en estado crítico debido al acónito inyectado en su sistema, que aún no ha desaparecido por completo.
-Suficiente...-
Perdí total control sobre mi cuerpo cuando la pantalla mostró las imágenes de aquella mate que no quería tener.
A pesar de tener claros mis objetivos, un sentimiento extraño apareció de repente.
Aún no sé lo que es... Me recordó a cuando mi padre murió.
Cuando volví en razón, estaba frente a la puerta, agarrando el dial, listo para entrar.
-¿Qué estás haciendo Boomer?-
-¿Qué estoy haciendo? ¡Lo que un cobarde como tú no haría!-
Su convicción fue más fuerte, su angustia es palpable.
-¿Qué tanto te importa esa mujer a la que ni siquiera conocemos bien?-
Detuvo sus movimientos, y sus gruñidos iracundos se dirigieron hacia mí. Por primera vez, mi lobo mostró sus colmillos hacia su dueño.
-No tienes, ni tendrás derecho a pedir su perdón cuando la perdamos por tu culpa. Eres tan ciego que no ves la capacidad magistral que posee en su interior-
Llevó mi cuerpo a su voluntad, giró el dial, pero antes de entrar, el médico general lo detuvo.
-¡No puedes entrar Alfa!-
Boomer gruñó y mostró sus garras, el médico agacho su cabeza en señal de respeto, y por que sabía que desafiar a mi desenfrenado lobo acabaría mal.
-T- tienes que prepararte, si entras con esa ropa, es más que probable que ella muera por la contaminación que traes del exterior-
El Doctor informó a la perfección, por lo que mi lobo no tuvo más remedio que aceptar, pero no me devolvió el control.
Enseguida se acercó una enfermera con una bata de cambio.
-A-alfa, tienes que bañarte y cambiarte si desea entrar-
A regañadientes arranchó la ropa de las manos de la enfermera y se dirigió a las duchas, en menos de diez minutos se encontraba listo.
-¡Que te quede claro, no te devolveré el control hasta saber que ella está bien!- Amenazó con gruñidos.
¿Será así de ahora en adelante?
Giró el dial y, me decepcionó el olor a medicina que emanaba de ella.
Al mismo tiempo, las palabras de Boomer, que sonaron a una afirmación inmutable, no dejaron de atormentarme en ningún segundo desde que las pronunció.