— amigo felicidades. — Se dieron un abrazo. Isidora dejando la servilleta en la mesa se para y va a saludarlo. — tanto tiempo Mike. — Así es, mucho trabajo. — Siéntate Por favor — dice Alexander, se nota nervioso y veo que fue una sorpresa tanto para el como para mi. Le sirven y come en silencio. No me saluda y yo tampoco lo hago. Quedo a medio comer, juego con el tenedor entre las patatas, moviéndolas de un lado a otro. Mi mente aun esta procesando el tenerlo después de cuatro meses sentado frente a mi. Todo en mi ser se revuelve, mis pensamientos divagan entre mi estado y el día en que no confió en mi. Será padre y no se aun si deba saberlo, sé que tiene derecho pero hay heridas que aun no sanan. — Andrea. — levanto mi mirada y mi amiga me observa — ¿ quieres postre? — Sie

