Todo a nuestro al rededor se detuvo en esos segundos, nuestros cuerpos estaban juntos como nunca antes, sentía su respiración y las dos se mezclaban, mis manos estaban quietas a cada lado mientras el lentamente levanto una y acaricio mi rostro, automáticamente cerré mis ojos y disfruté del único momento en donde no estaba siendo un completo idiota, su otra mano se posó en mi cintura y enterró sus dedos en ella, levanté mi mirada y quedó sostenida con la suya que para mi fue una eternidad, poco a poco comenzó a acercarse y yo no pretendía alejarme estábamos a milímetros de besarnos — ¿Mike?, Cariño — Saltamos del susto y Rápidamente nos alejamos , di media vuelta mirando el cuadro que estaba colgado, hice como que estaba arreglándolo y mi corazón latía a mil por horas — Que pasa Karina

