Con Tina fuera, tuve un día tranquilo ese jueves. Me dediqué a buscar en internet subastas de propiedades próximas. Estas subastas suelen ofrecer propiedades embargadas, donde el banco o la sociedad de crédito hipotecario intentan recuperar su deuda pendiente. Ponen una reserva que coincide con su deuda, así que si tienen una propiedad con una deuda de, digamos, trescientas mil libras, ese es su precio de reserva, aunque el valor de la propiedad sea mucho mayor. Mientras recuperen su dinero, les da igual; el pobre incauto que incumplió el préstamo es el que pierde. Por ley, cualquier cantidad recuperada que exceda su deuda debe ir al moroso. Los postores no suelen poder ver la propiedad antes de la subasta, por lo que es muy importante conocer la zona y el texto de la descripción. Términos

