La voz de Jungkook retumbó en las paredes de la habitación. —Así que te irás. Con la mente nublada por la preocupación, Taehyung fue incapaz de percibir el leve tono inusual que teñía la palabras del híbrido. Taehyung estaba demasiado agitado, demasiado urgido, por la noticia que Kaiser había traído consigo al cuarto, para detenerse en aquellos detalles. —Claro que iré— Guardando en un pequeño bolso lo que consideraba necesario, se colgó el tirante al hombro. Taehyung se giró sobre sus talones, su mirada hallando la del híbrido en poco tiempo—. Me necesitan. —Los tuyos— susurró Jungkook. Taehyung se encogió ligeramente de hombros. —Un asesinato no es algo menor. Sobre todo considerando que Yongsun ha llamado a Kaiser... No lo sé. Esto me da mala espina ¿sabes? —Lo sé, amor— El peline

