Era devastadora la manera en que el llanto de Taehyung parecía empeorar con cada paso que daban en dirección hacia la ciudad y en dirección opuesta a la casa. Kaiser no estaba muy seguro aún sobre cómo abordar la actual situación a la que se estaba enfrentando. Taehyung se había apartado considerables metros de él para poder llorar en paz, lo que el pelirrojo respetó, un poco a regañadientes, pero... era complicado ignorar a un dolido Taehyung que limpiaba sus lágrimas, sólo para que instantes después brotaran nuevas. La separación entre el castaño y el híbrido continuaba sin convencerle. Incluso a medio camino a veces volteaba, esperando que Jungkook apareciese repentinamente detrás de ellos, mas no sucedió. Kaiser se cuestionaba cómo era posible que lo que vio entre Jungkook y Taehyung

