Capítulo 4.

1683 Palabras
Cada persona es libre de experimentar el sexo como quiere, muchos se conforman con el convencional, pero después estábamos a los que consideran pervertidos por disfrutarlo de otra forma, una dónde pocos se animaban a entrar, dónde el control y el deseo llegaba a alcanzar otro tipo de placer. Cansado de lo normal, me había llevado a crear mis amados club de intercambio s****l, donde podías ser parte del morbo extremo que cada uno tenemos en el fondo de nuestro ser, es por esto que generé las siete puertas del infierno, cada una te mostraba cuál dispuesto estás en ceder el control a la otra persona que le guía a descubrir ese maravilloso mundo. No todos están listos para descubrir o indagar sobre esto. La primera puerta es la más fácil, la que todo ser humano puede pasar chasquendo los dedos y es el famoso voyeurismo, este acto se basa en mirar, buscar la exitación observando a otras personas en el acto s****l, aquí no puedes tocar ni participar, solo debes mirar y eso es fácil porque todos dentro nuestro llevamos un alma voyeur, sino la industria pornográfica o la literatura erótica no sería tan grande si no tuviera personas consumiendo detrás de una pantalla, ellos también entraban en este mundo. — ¿Estás lista para cederme el control? — pregunto a la mujer que está a mi lado. Es una de las chicas de la limpieza de la casa donde estoy viviendo este tiempo, es una buena mamadora de polla, la mamada que me regaló en el auto cuando veníamos lo afirmaba, espero que aguante o mañana mismo la tendría que despedir de su trabajo. — Si, señor — murmura nerviosa. — Ponte la máscara — ordeno. La chica que no recuerdo el nombre se pone su antifaz mientras espera ansiosa a qué abra la primera puerta. — Cuando entremos, solo puedes llamarme Hades — agrego al ponerme mi antifaz mientras giro el picaporte para entrar. ¿Por qué llevaba ese nombre? Es fácil Hades es el rey del Inframundo, yo tenía mi infierno y sonaba más exitante cuando follaba las mujeres y gritaban ese nombre en mi odio. Al ingresar, la chica que me acompañaba se encontraba un poco ansiosa, ella no tenía idea de lo que le esperaba y sabía que no podría pasar más de dos puertas a su lado, pero de igual forma trataría de corromper hasta el máximo que pudiera, ella me había cedido el control sin saber lo que le esperaba ahí adentro. Un gran sillón rojo y un cama de época era lo único que había en ese cuarto, le hago seña a la chica para que me siga para ambos tomar asiento enfrente de la cama. Toco el botón que está a mi lado, dejando que una puerta interna se abra y salgan dos mujeres desnudas que simplemente nos ignoran, ella suben a la cama para empezar a tocarse. Mi compañía tiembla, al parecer no le gusta ver cómo esas dos hembras se magrean, chupan y tiran sus pezones mutuamente. — Mira — siseo enojado. La chica se niega a hacerlo y por eso la tomo de su quijada con fuerza para obligarla a qué vea cómo las dos mujeres están haciendo un perfecto 69 chupándose los coños. — ¿No te gustaría que ellas te chupen el coño? — le pregunto sosteniendo su mandíbula para que no deje de mirarlas. — No — me contesta. — Míralas, mira como se tocan, mira como sus lenguas se van deslizando por sus labios mayores, observan como sus dedos se deslicen en su interior y como jadean disfrutando — le hablo sin dejar de contemplar la hermosa imagen que tenemos enfrente. — Quiero irme — lloriquea haciendo que maldiga internamente. — Vete — mascullo cabreado. La chica huye perdiéndose la mejor parte de la secuencia cuando ambas mujeres se giran, una encima de la otra para empezar a restregar sus coños mientras se chupan y toca sus tetas con morbo hasta que después de varios minutos me quedo apreciando como se corren. En esta primera puerta ganaban ambos, los que mirábamos y los que disfrutaban ser mirados mientras follaban. Tan fácil para cualquier ser humano, hasta con la mente cerrada podría pasar, puede haber excepciones y la chica que elegí hoy era una de ellas. Buena mamadora de pollas pero cero mente abierta. Otra noche que terminaba frustrado. *** Pensé que solo Gavriel era un demente, pero me equivoqué porque Nicholas Salvatore está casi igual de loco que mi hermano. Juntarme a hablar con él para ponernos en marcha para trabajar el plan de emergencia contra Camorra me hizo dar fuerte dolores de cabeza, es un hombre grande que se expone al peligro innecesariamente, pero es tan cabeza dura, que ya se que el plan que organizarnos no será cumplido como me gustaría y debía tener uno contingencia, porque si de algo estábamos seguro es que la mafia napolitana estaba a días de desembarcar en Chicago, a dar con el punto más débil y ese era Jessica. Debíamos estar preparados. — Señor — aparece Iván entrando a mi oficina. — ¿Qué sucede? — inquiero mirando a uno de los hombres que están a cargo de mi seguridad. — La señorita Sokolova está aquí — me informa haciendo que me levanté rápidamente de mi asiento. Era un alivio saber que Natasha estaba aquí, ahora era mi momento de protegerla, después de todo fui el que la incitó y apoyo a qué siga con la idea de seducir a Gerónimo Ferrara hace casi dos años atrás. En ese momento queríamos saber porque él estaba aliada a uno de los nuestros y atentaban contra nuestro negocio del tráfico de diamantes. Solo debía infiltrarse unas semanas siendo la niñera de la hija del mafioso, eso se volvió en un año porque ella quiso, después se desató el caos y como siempre mi prima huyó antes de terminar muerta en manos la mafia calabrese. — Nat — digo suspirando viendo a mi prima que estaba sentada en el sillón con un tinte de cabello color n***o y su cuerpo tapado por un gran saco n***o que la cubría hasta los pies. — Gauss — llora y se acerca abrazarme. — Llevamos cuatro meses buscándote — murmuro dejando que llore en mis brazos. — Jodí todo, Gauss — musita. — Ferrara te está buscando Nat y ahora debemos protegerte además de esconderte por un largo tiempo — aseguro. No dejaré que nadie le haga nada, ya bastante culpa tenemos por no haberla protegido cuando era una niña, se que tomó malas decisiones en su vida luego pero Natasha había pasado por mucho. — Gauss — murmura al separarse y abre su gran saco para mostrarme lo que escondía. — ¿Lo sabe? — consulto levantando mi mirada de su vientre abultado para mirarla a los ojos. — Si, lo sabe — se seca sus lágrimas. — Es su hijo Nat, no puedes ocultarle eso — comento pasando mi mano por mi cabello. Estába más en problemas de lo que imaginaba. — Gauss tu no entiendes — me dice ella algo histérica. — Mi primer hijo no puede salvarlo de la mafia y ahora es el próximo rey se la Bratvá — se queda en silencio y se sienta en el sillón más cercano abrumada. — Espero otro niño, lo que lo hace el sucesor de 'Ndrangheta porque es el primer varón de Gerónimo. Mis dos únicos hijos son parte de la mafia, no pude sacar a Sasha de este mundo ahora quiero salvar a este de toda esa mierda — agrega tapándose sus cara para luego romper en llantos. — Vamos a generar una gran guerra entre la Bratvá y 'Ndrangheta, ellos podrían alisarse con las demás mafias italianas — suspiro tratando de no perder el control. — ¿Tomaste en cuenta la dimensión de los problemas? — le pregunto mirándola. — ¡Lo sé! — exclama alterada. — Gerónimo solo me busca porque quiere a su hijo, yo rompí uno de los códigos de la mafia, no va a perdonarme, solo a esperar que el bebé nazca y luego me va a matar por ser una traidora — acota sollozando. — Natasha tranquilízate, estás con nosotros y es lo más importante. Nadie te hará nada, deja todo en nuestras manos que con Gavriel nos ocuparemos — sentencio pensando que mi hermano va querer matarme cuando le cuente esto. No necesitábamos una guerra con otra mafia, justo en este momento que en teoría estábamos en paz. — ¿De cuánto estás? — — Por entrar a los seis meses — responde apoyando su mano en su vientre. — No tenemos mucho tiempo —musito pensativo. — Creo que la única forma de resolver todo es si me muero — dice al mirarme. — Lo sé — le doy la razón, fingir su muerte dar por terminado el problema. Cómo abogado se que está mal lo que está haciendo mi prima al negarle a Gerónimo Ferrara conocer a su hijo, se lo que se siente porque a mí me ocultaron mucho tiempo la existencia de Ignati, pero en este punto Natasha y el pequeño que lleva en su vientre son mi familia, nosotros siempre protegemos a los nuestros. — ¿Sabe de Sasha? — consulto al darme cuenta que irán por él para llegar a ella. — Sí — me responde. — Usará a Sasha para llegar a tí, debo cuadriplicar la seguridad de él y de todos lo que lo rodean — declaro sabiendo que ahora sí Gavriel va a querer matarme porque estábamos exponiendo a Dmitri y su familia a qué sean atacados por la mafia calabrese para llegar a dar con Natasha. Ahora no solo tenía a Camorra detrás de los míos sino que 'Ndrangheta también, lo que significaba que era momento de poner el alerta de máxima precaución y declarar estado de guerra para mantenernos en alerta, no vamos a dejar que nadie toque ningún m*****o de la familia. Nadie se mete con la Bratvá y los suyos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR