Capitulo 1
Mi nombre es Dexter Smith, desde niño fui criado por mi padre, un hombre viudo. El solía decirme que mi madre era hermosa y no comprendía como ella se pudo haber enamorado de un hombre como el, que trabajaba matando gente para ganarse el sustento, se casaron y vivieron una vida maravillosa hasta el día de la muerte de mi madre.
Ella murió el día que yo nací fue un golpe muy duro para él, pero no se rindió logró sacarme adelante él solo, claro en algunas veces con ayuda de mi tío Héctor aún que no es mi tío de sangre el cuido también de mí y de mi hermano Kevin, mientras crecía me criaba en al lado de dos de mis mejores amigas: Samantha una niña encantadora, pero toda una Leona con piel de oveja y Sofía la prima de Samanta, con ella casi no conviví porque me parecía rara.
Ahora ya tengo 25 años, me gradué de administración de empresas después de dejar la ciudad. Cuando yo tenía 16 años mi padre inició su propio negocio de comercio exterior y aduana, mi tío Héctor lo patrocinó de cierta manera.
Cuando mi padre adquirió fama y prestigio le devolvió lo que él puso para impulsar sorpresa, mi padre se casó de nuevo con Zendaya ella solía ser una mujer encantadora y servicial, pero todo cambió un día el día que mi padre murió.
Edwin Smith murió hace seis años de una forma muy extraña, mi madrastra Zendaya me dejó en la calle, se quedó con los bienes de mi padre que supuestamente él había cambiado los papeles del testamento. Busque a mi tío Héctor él me dio el pésame al igual que a mí le pareció muy extraño que el muriera de esa manera, él me ofreció un puesto en su compañía el cual acepta sin dudar, deje de estudiar en Harvard a pesar de mis buenas notas y que estaba becado.
Me dediqué ahorrar cada mísero centavo, necesitaba recuperar lo que esa maldita mujer le quitó a mi padre, incluso a mí, me refugie en mi trabajo y rente un pequeño departamento en las afueras de la ciudad.
Me negué a recibir ayuda, no quería ayuda de nadie, no necesito a nadie, solo quiero recuperar lo que es mío y descubrir lo que realmente sucedió con padre, averigue unas cosas y algo que pasó el día de mi nacimiento, se dice que mi madre el día que yo nací fue envenenada, un veneno que no sé registraba en la sangre por más estudios que se hiciera, el doctor la inyectó justo con la epidural, lo cual hizo que ella supiera un paro cardíaco, llegué a la conclusión que la persona culpable de la muerte de mi madre fue ese hombre: Armando Figueroa, él siempre odio a mi padre por traidor. Así que le quitó lo que más amaba: a mi madre, a mi dulce y tierna madre, según mi padre.
Ese maldito hombre me quitó de raíz la posibilidad de conocerla y ahora me quitaron a mi padre.
Estos tres años de trabajo arduo me han servido para adquirir más conocimientos y abrir una compañía nueva con mis ahorros, no es muy grande, pero mi cartera de clientes están muy altos, también decidí entrar en los negocios chuecos como mi padre inicie como guardaespaldas de uno de los mafiosos más poderosos en el bajo mundo, a los 19 años ya conocía cómo se movía todo en este mundo, matar y desaparecer gente se volvió fácil, ya que mi tío Héctor y mi papá nos entrenaron a muy temprana edad, me gané la confianza de mi jefe, pero yo quería algo más, no quiera trabajar para nadie, no quería quedarme estancado como mi padre yo quería ser el jefe.
Con ayuda de Mauricio un médico altamente reconocido en el bajo mundo como en el alto envenene al que era mi jefe, me quedé como líder de la pandilla la cual fue en alto crecimiento de la noche a la mañana, no le agradó nada a mis tíos Hector y Carl, porque decía que no sabía en qué mundo me estaba metiendo.
Más ellos no me comprenden que todo lo que quiero es saber qué demonios pasó con mi padre, ahora en la actualidad tengo el puesto que tenía tal Armando antes de morir.
Soy el número uno en el bajo mundo mis millones no tienen comparación, ya olvide la última vez que mendigue por alimentos, me volví engreído y muy cruel, aunque nunca olvidó las palabras de mi tío ‘’No lastimes a inocente’’ A veces extraño mi infancia donde me subí a un árbol con esa niña que no he vuelto a ver desde la última vez que la vi en Harvard Samantha, la niña de la que siempre estuve enamorado y nunca pude tener.
Perdí todo contacto con ellos porque ellos viven sus vidas tranquilos. No quiero meterlos en problemas y ahí está el porqué jamás volví a ponerme en contacto con Samanta y Sofía, las únicas niñas que me han importado en toda mi vida.
–Joven Dexter, su abogado ha llegado– entra mi secretaria a mi oficina como siempre sin avisar.
–¿No te enseñaron a tocar?-- digo un poco molesto mientras solo guardo la foto en la que estábamos los tres en ese parque en la infancia, Sophia, Samanta y yo.
Me acerco a ella, cierro la puerta y la beso apasionadamente.
– Joven, el abogado está afuera–. Me dice con su voz entrecortada y una sonrisa en tu rostro.
–Puede esperar… Soy yo quién paga sus cheques– La subo sobre mi escritorio y le quitó las bragas después me deshago de mi pantalón y lo bajó con todo y boxer terminó por entrar en ella.
Se lo que pensaran, pero Miriam no es solo mi secretaria es mi novia –Dexter– fue lo último que dijo antes de correrse y yo dentro de ella solo solté un gruñido. –te amó Dexter–
–Has pasar a mi abogado– Le digo dándole un beso a los labios.
Ella se molesta. Dice que nunca le he dicho que la amo, pero no siento amor por ella solo la quiero, pero ¿cómo puedo amar a alguien más que no sea esa hermosa niña de ojos azules? La extraño tanto, pero la distancia siempre es mejor, no soportaría que ella se viera involucrada en esto por mi culpa