Enrique ¿Qué demonios...? ¿Primero una despedida de soltera conjunta y ahora una despedida de soltero y soltera simultánea? Toda esta locura me iba a subir por las paredes. ¿Es así como Ana lleva su vida real? Espero por Dios que no porque no hay nada peor que estar unido por la cadera con esa mujer. Menos mal que no va a ser mi esposa de verdad. La vida tiene su lado bueno. Pero no importaba. En el escenario frente a mí, una stripper se frotaba las tetas mientras se balanceaba de un lado a otro, mirándome. Antes, había pasado por delante y me había tanteado, susurrándome un precio al oído. Sí, claro. Por favor, nena, estás hablando con un tipo experto en estas cosas. He pagado cinco veces más por mujeres con mucha más clase que tú. Pero aun así, no había razón para ser grosero, así qu

