Crisis matrimonial: el principio del fin
Capítulo: 1
Título: Crisis matrimonial: el principio del fin
Hola, soy Alicia, y no, no te hablo desde el país de las maravillas, ni te contaré mi historia. De hecho, te hablaré de tres historias donde los inconvenientes están a la orden del día, los mismos que han interferido entre seres que se aman y que lucharán para permanecer juntos. Será una lucha entre lo que quieres hacer y lo que debes hacer. Tres parejas tendrán que buscar la forma de volver a entrelazar sus almas para así poder vivir su amor.
Soy amante de estas historias de viejos amores que se reencuentran e intentan darse una oportunidad. No siempre funciona; sin embargo, intentarlo es una opción que no quieren dejar pasar. Será muy divertido, así que ve por tus snacks favoritos, acomódate en tu asiento y empecemos con la primera historia… uumm… ¿Cómo llamaremos a esta? Oh, sí, se titulará “Crisis Matrimonial”.
Alerta de spoiler: Guillermo y Luciana se casaron muy jóvenes, han formado una hermosa familia juntos, así como un imperio en el mundo de la construcción. Sin embargo, su sólido matrimonio parece tambalear cuando, en algún punto de su historia, se movieron de tierra firme y cayeron en arenas movedizas. Pero eso no lo escucharon de mí, shhh…
Santa Bárbara, año 2000…
Frente a una hermosa playa de tono turquesa, hay dos jóvenes soñando con algún día comerse el mundo, como un equipo. Guillermo está arrodillado sobre la arena blanca, mientras le pide a su hermosa novia que se case con él. A penas tienen veinte años, aun así, deciden dar el mágico paso hacia una vida juntos. Los dos han sufrido mucho y lo único que le da sosiego a sus almas es saber que se tienen el uno al otro, como una pareja inseparable.
—¿Estás seguro de esto, Guillermo?
Cuestiona la trigueña de melena rizada y oscura, mientras que la briza ondea su vestido corto. Las lágrimas de Luciana amenazan con salir y recorrer sus suaves mejillas. Y no es para menos, ella estuvo esperando ese momento desde los dieciséis, cuando supo que él era el amor de su vida. Es complicado explicar por qué quieren estar juntos siendo los dos tan jóvenes; sin embargo, las circunstancias, en ese momento, lo ameritaba.
—Nunca había estado tan seguro, Luci. Quiero formar una familia, construir un imperio junto a ti. No me veo estando con otra mujer que no seas tú.
Responde el chico de tez morena y figura atlética con mucha convicción, mientras sus ojos color esmeralda parecen mostrar miedo de que la respuesta que tanto esperaba de su amada sea una negativa. Guillermo tiene por seguro de que juntos serán indestructibles y que las disfuncionales familias, donde les tocó nacer a ambos, no podrán hacerle más daño. Él solo necesita que ella diga que sí para iniciar desde cero. No les tocó una vida rodeada de flores, de igual manera, no tienen tiempo para lamentarse de aquello.
Los dos jóvenes se lanzaron al vacío y hasta el momento lo están consiguiendo. Se juraron crear la constructora más reconocida en toda Latinoamérica y saben que lo lograrán.
—Solo pido algo - habla Luciana. Él frunce el ceño, mientras aún continúa de rodillas. —Que pase lo que pase, trataremos de resolverlo y continuaremos hacia delante. No dejaremos que nadie se interponga en nuestro camino. Pero si en algún momento me dejas de amar, por favor dímelo y…
Ella intenta terminar la oración, pero él la interrumpe para responderle:
—Eso nunca pasará, yo nunca te dejaré de amar, aunque si es al revés, también quiero que seas honesta y…
Él también trata de expresar su punto; sin embargo, ella corta sus palabras diciéndole:
—Tampoco pasará, eres muy guapo - le declara y ambos ríen. —Sí, mi amor, acepto casarme contigo.
Él se levanta de la arena para abrazarla y dar vueltas con ella por los aires, convencido de que su historia nunca terminará, que perdurará más allá de la muerte…
Santa Bárbara, 2024, veinte años después…
Santa Bárbara es un maravilloso país de clima tropical, hermosos paisajes y playas paradisíacas. Es el lugar perfecto donde todos los que viven fuera de él, quieren pasar momentos inolvidables; sin embargo, en la parte metropolitana del lugar hay dos viejos amores que tuvieron la oportunidad de no solo vivir, sino que también de construir un imperio en el mundo de la construcción, el sueño que tenían desde adolescentes. Ahora les toca disfrutar de sus logros, mientras fingen, en medio de la gente, que todo está bien.
—Felicidades por el nuevo edificio, escuché que está vendido el 80 %.
Se le escucha comentar a una mujer, mientras se acerca a la pareja de esposos: Guillermo y Luciana. Ante los ojos de medio mundo son el matrimonio perfecto. Se conocen desde niños, se casaron a los veinte, dos años más tarde tuvieron a su primera hija y tiempo después a las gemelas. Todas con la edad suficiente para entender que el amor se termina y cuando pasa, ya no hay nada que hacer.
—Así es, Rogelia, nuestro último proyecto ha superado nuestras expectativas.
Responde Luciana haciendo énfasis en la palabra “último”, mientras finge una sonrisa. Guillermo, que está parado junto a ella con un elegante traje que resalta su tonificado cuerpo y en su mano lleva una copa de champán, voltea a verla para reprenderla con la mirada, acción que ella ignora por completo.
Luciana es una mujer exquisita, justamente para esa noche eligió usar un vestido sin mangas, de corte sirena y en color n***o, el atuendo apropiado para la ocasión. Han pasado veinticuatro años, desde aquel día en la playa, donde juraron «amarse para siempre». Ambos han cambiado físicamente; no obstante, aún aguardan el atractivo de su juventud.
Él, a sus cuarenta y cuatro años, se ha vuelto un hombre interesante para muchas féminas. Su mirada verde y su barba espesa, que siempre está perfectamente arreglada, se vuelven en el delirio de cualquier veinteañera. Por su parte, ella no solo sigue siendo la fantasía erótica de muchos caballeros, sino que su madurez se ha convertido en un afrodisíaco para un joven que quisiera poseerla. Ahora su cabello lo lleva corto con las puntas hacia delante, y el místico color oscuro que tenía, se ha vuelto en una tonalidad más clara. De igual forma, los dos siguen siendo codiciados por todos.
Es una lástima que un poco más de dos décadas los sentimientos hayan cambiado tan drásticamente. Es que los dos tienen una inevitable conversación que la han postergado por mucho tiempo; se trata del divorcio. Un hecho eminente que ninguno puede seguir evadiendo. Se supone que iba a esperar a que las mellizas entraran a la universidad; no obstante, han surgido nuevos acontecimientos que exigen tomar una decisión.
—Bueno, las dejaré conversar, iré a saludar a una amiga.
Habla Diego con toda la educación que lo caracteriza y toma su camino. Luciana solo finge otra sonrisa, mientras intenta escuchar lo que le dice la mujer que la acompaña y otras más que se han acercado a ellas. Pero lo real es que ve cómo su esposo va hacia dirección donde se encuentra una hermosa castaña de figura delgada, con los rasgos más perfilados que puedes encontrar en un país latino, los mismos que ella no aguarda. Sí, es la típica imagen de una amante.
Britany, es una joven paisajista de veintinueve años que trabaja en la constructora. ¿Te preguntas si a Luciana no le molesta que descaradamente su esposo incluya a su amante en los asuntos de la empresa de ambos y que la invite en los eventos importantes? Pues, no, a ella no le molesta. Bueno, es lo que ella dice, ya que está en la misma condición él.
—Señora Draco - menciona el hombre de ojos azules y cabellera rubia cuando se acerca al grupo de mujeres. —¿Será que me permite unos minutos? Claro, si las hermosas damas no tienen un impedimento.
Cuestiona con su sonrisa encantadora y su acento inglés. Las mujeres se sonrojan al escucharlo y hacen ademán de estar de acuerdo con que se robe a Luciana. Ella pide disculpa y se va junto a él hacia un lugar apartado. Cuando llegan y antes de ella poder emitir una palabra, él la hala hacia su torso y la besa con desesperación. Edward es un hombre de origen británico de unos treinta y cinco años. Es suculento a la hora de vestir y todo grita que tiene más dinero del que pueda gastar. Su familia está en el mundo hotelero, y justamente, la Constructora Draco&Vargas fue la encargada de llevar a cabo el complejo de villas que ellos tanto deseaban tener en el país.
Así fue como Luciana y Edward se conocieron. Él vio una brecha en el matrimonio y simplemente la aprovechó. Ella, que nunca estuvo con alguien que no sea su marido, se dejó seducir. A sus cuarenta y cuatro años, comenzó a experimentar otro tipo de relación con su amante.
—Aquí no, Edward, las niñas están en la fiesta y no quiero que…
—Por favor, tus hijas, si no lo saben, lo sospechan. Incluso diría que ya todos se han dado cuenta de que ustedes dos no están bien - le dice. Él acuna el rostro de ella con suavidad y le dice: —Creo que es tiempo de que tú y Guillermo den el paso. Él se ve feliz con Britany, la historia de los dos llegó a su fin.
Declara sin tener ningún tipo de tacto, entendiendo que lo mejor para ellos es el divorcio. Sin embargo, no es tan fácil para la pareja de esposo tomar la decisión. Están juntos desde niños, simplemente se acostumbraron a estar uno al lado del otro. Aunque quizás no haya amor y quieran estar con quienes llevan un tiempo durmiendo, por alguna razón les cuesta concretar su separación.
—Lo haremos, pero todo a su tiempo, ¿bien? - dice ella y él asiente.
Muchos dicen que: «la costumbre hace ley». A veces no estás por amor, pero sí por la monotonía. Si me lo preguntas, se vuelve como una especie de “estabilidad” en tu vida que te da miedo soltar, aun si es lo correcto.
…
Tras una exitosa presentación, donde la última creación, elaborada por los dos arquitectos e ingenieros más reconocidos del país, fue halagada por los presentes, incluyendo sus amantes. La idea de Guillermo y Luciana fue construir la torre más alta y moderna de toda Latinoamérica. Un lugar con más de cien pisos, distribuido entre tiendas lujosas, amplias residencias, oficinas ejecutivas, exquisitos restaurantes y algunos centros nocturnos de alto perfil. Todo bien distribuido para que ninguno entorpezca a los otros. Una genialidad que solo ellos podrían realizar.
Unas cuantas horas después, la familia Draco Vargas, se despide de sus invitados. Los cinco entran a la limusina y juntos se van hacia su hogar, como si nada pasara entre ellos. Luciana es reconocida por ser de carácter fuerte, audaz y estratega. No da un paso en falso y su agilidad para la resolución de problemas la lleva a ser respetada por muchos. Guillermo es igual, es un hombre con temple de acero y obstinado al momento de conseguir lo que quiere. Llega un punto en el que guarda su gorro de ingeniero y se pone el traje de administrador y negociante.
La habilidad de los dos es lo que los ha llevado a ser un dueto único e irremplazable; no obstante, tienen un punto débil: sus hijas. Sus tres tesoros, o como dicen ellos: sus piedras preciosas. Esmeralda es la mayor, tiene veintidós años, acaba de graduarse como ingeniera y pretende integrarse en la constructora, luego están Ámbar y Jade. Las gemelas quieren irse por caminos diferentes a lo de sus padres y hermana. La primera le gusta la música y a la segunda la cinematografía. Así que una pretende tomar vuelo hacia Boston y la otra hacia Los Ángeles; sin embargo, aún le falta un año y muchas cosas por solucionar.
Un tiempo después, la limusina se estaciona en la residencia de la familia. Es una propiedad de, aproximadamente, 1500 metros cuadrados… si tiene el espacio suficiente para que todos vivan cómodamente sin tener que toparse por los pasillos. Esmeralda se independizó hace unos pocos meses, pero por esa noche decide quedarse en su antigua alcoba.
Jade es la primera en salir del vehículo. La jovencita batalla con muchas cosas en su interior propio de la adolescencia. Así que para ella fue una tortura ir a aquella fiesta, sobre todo, si le toca ver a sus padres besar a otras personas cuando cree que nadie los ve. Ámbar también baja y va tras su gemela. Ella es la única a quien deja de acercarse lo suficiente para consolarla de vez en cuando. Esmeralda hace lo mismo una vez que se despide de Guillermo y Luciana. Por último, está la pareja agotada de tanto fingir durante el festejo.
—Bueno, fue un éxito más. Felicidades - le dice Luciana a su marido.
—Lo mismo digo - responde mientras intenta que su mirada no se entrelace con la de su esposa. —Escucha, tengo que hacer algo, solo vine a buscar mi auto. Supongo que en el fin de semana iríamos a Montenegro.
—Así es.
—Bien, entonces le diré a Cindy que coordine todo lo del viaje con Laura - comenta.
Luciana asiente y se dispone a subir la escalinata que la conducirá a la puerta principal, de lo que ya no se siente como un hogar. Por su parte, Guillermo se queda observando cómo su esposa ingresa a la casa. Él respira profundo y luego va al garaje en busca de su auto. Esta noche pretende pasarla con Britany. Ya los esposos olvidaron quién fue el primero que se arrojó a los brazos de otro. Él nunca había engañado a su mujer, como ella nunca lo había hecho tampoco, pero desde hace un año las cosas dieron un giro y aún no le encuentran explicación.
En el fin de semana irán a Montenegro, es un lugar de montañas frondosas y alucínate vista donde quieren fomentar el proyecto que idearon desde la universidad, «la construcción sostenible». Si logran ponerse desacuerdo, quizás esa sea la última misión de los dos. También quieren tomar el viaje para platicar de su divorcio, en un lugar donde sus hijas no puedan percibir el intenso momento, donde sus padres le pondrán fin a la historia que les constaba desde niñas de cómo se conocieron. Parecía un cuento de hadas que ellas soñaban con tener algún día.
Mientras Luciana va a mitad de las escaleras, escucha el sonido de la Lexus color n***o de su marido. Es un vehículo común y sencillo, perfecto para escabullirte a media noche al apartamento de una joven sin ser descubierto por la prensa que también sospecha de que su matrimonio está llegando a su fin.
La audaz mujer suspira y entra a su habitación, tiene como rutina ir a los cuartos de sus hijas para asegurarse que estén bien; no obstante, en ocasión ella necesita que alguien le brinde consuelo. Y como si fuese invocada, su hija mayor toca la puerta…
—Parece que papá salió.
Comenta mientras se sienta en el borde de la cama donde está sentada su madre.
—Así fue - responde tratando de esbozar una sonrisa.
—Mamá escucha, no soy quién para darle concejos a los dos, aún me falta mucho por entender las relaciones de pareja; sin embargo, la relación que ustedes llevan no es sana para ninguno y menos para Jade, creo que deben de tomar la decisión de… buen, ya sabes.
Habla Esmeralda desde el dolor de su corazón, no quiere ver a sus padres separados, pero tal parece que no hay otra opción.
—Me pregunto atrás de quien saliste tan inteligente… pero que pregunta, claro que fue a mí - habla y las dos ríen. Luciana respira profundo y continúa diciendo: —Tu padre y yo estamos consciente de lo que debemos hacer. Pronto volverá la armonía, ustedes no se preocupen.
Termina de decir la mujer para luego abrazar a su hija esperando que el río vuelva a su cauce.