Una entusiasta joven, por unos instantes se olvida de las razones que la llevaron a estar allí, del porqué viajó hasta el otro lado del mundo junto a su familia y por qué dejó atrás su trabajo y a sus amigos. Laura desconoce tantas cosas de las que han pasado en las últimas semanas que no sabe cómo describirlas. La invade una fuerte sensación que le indica que no volverá a su casa por un largo rato. ¿Qué fuerza extrema la arrojó hasta Londres? Ella no lo sabe. Lo que sí sabe es que cada cosa que ve en estos momentos la mantienen bajo un encantamiento que no la hace analizar nada más que no sea que se encuentra en una hermosa ciudad junto a él, el denominado genio del mal. De sus delicados labios brota una sutil sonrisa con cada detalle que sus cansados ojos pueden captar a tan elevadas

