En el momento en que Trevor entra al lugar, mira a todo su alrededor y arruga la nariz. Por supuesto que las chicas que miran a ese cuerpo grande y duro no lo notan por culpa de la máscara, pero los gemelos sí. —Ya, cambia tu cara de culo y agradece que no preparamos algo en el departamento de Apolo —se ríe Eros. —Saben perfectamente que no habría ido. —Esto es más discreto, no seas aguafiestas. Eros sabe que aquí nadie nos reconocerá y lo mejor de todo es que no hay peligro de que una chica te seduzca. Será una despedida de soltero tranquila, pero animada, no lo niegues. —Supongo que podría ser peor… —se sientan en uno de los privados, que dejan la vista a todo el lugar y Apolo pide que los atienda un hombre, que ninguna mujer se acerque y se aseguren de llevar tanto alcohol como refr

