Capitulo #8

1573 Palabras
-Demos paz a sus restos y sobre todo conformidad a su esposa y familia. - dijo el padre, mientras el ataúd era depositado en el agujero de tierra. La mujer lloraba desconsolada la muerte de su querido esposo, era una lástima que hubiera muerto tan joven. -¿Por qué teníamos que pasar por un cementerio? -dije de soslayo al tiempo que rodaba los ojos. -Porque me dio la gana. -Dijo Klaus, luego de nuestra pelea en el ascensor, en el que por poco mi pequeña diablilla queda sin padre, nos encontrábamos caminando anteriormente, en silencio. -Eres tan exasperante. - dije sin prestarle mucha atención a él y  mirando la mujer que seguía llorando, y si no fuera porque la tuvieran sujetada de ambos hombros, seguro ya se hubiese lanzado al profundo agujero en el que estaba el cuerpo sin vida, del que por su aspecto, era el amor de su vida. Me dio tanta pena. -Tu lo eres más, y no te lo restriego en la cara. - sostuvo mi mano cuando estábamos por cruzar la avenida. Su mano, a pesar del frío que estaba haciendo estaba sorprendentemente cálida, mientras las mías parecían sacadas de un frise o una cubeta llena de hielo. En un auto rojo estaba una mujer pelirroja que se me hacía bastante conocida, era la viva imagen de Samantha, no, no puede ser ella, esa mujer está muerta. Aunque he visto cientos de fotos de ella y es igualita. -Mira ahí. - digo confundida, mientras señaló el auto rojo. -¿Quién? - dice sin apartar la mirada de su celular. -Pues ahí, ¿esa no es tu ex mujer? Samantha, en el auto rojo, ¡Juro que era ella! -digo entre confundida y segura. -Pues te equivocas, eh escuchado de muertos que caminan, pero no que conduzcan. - dice como si fuera una broma. -te estoy hablando en serio, hasta se fue. - digo viendo el auto desaparecer, estoy casi segura que era ella. -Oh, sí que se fue. - dice con burla. -¡Hablo de que se pasó el amarillo! -Estoy seguro de eso, fue el amarillo de la luz eterna. -dijo con burla. - Eve. - su postura cambio a una seria. - yo sé que todo esto es difícil, que quizás estés agotada con todo esto y te entiendo, no es que no te crea ¿vale? Quizás y si fue alguien muy parecida, pero linda, Samantha murió hace años. No pudo ser ella.    Asiento, no tengo que decir, no tengo discusión a ello, es verdad, todos estos días he estado muy agotada, han sido semanas de mucho estrés; y seguro y se me ligo todo. -Ahora vamos, dejamos el auto por allí.- dijo para coger mi cara entre sus grandes manos y depositar un beso en mi frente, si no hubiese sido porque él volvió a tomar mi mano, mientras me obligaba a caminar, me hubiese quedado ahí parada como estatua.    Todo esto era demasiado nuevo para mí. ¿Era extraño no saber bien cómo reaccionar? -¿A dónde vamos? - pregunté curiosa. -¿Te han dicho que preguntas mucho?- dijo mirándome de reojo. -No, y además no puedes contestarme con otra pregunta. - dije abriendo la puerta del copiloto. -Pues lo hago cuando quiera, oh, y preguntas mucho. - dijo con media sonrisa, lo mire mal. -¿Me dejas conducir? -dije para cambiar de tema, además de que siempre me habían gustado los autos que conducía. - Claro que puedes irme indicando el camino hacia el que me llevas. -¿Y arriesgarme a que tengamos un accidente y mates a un francés? Ni de coña. - dijo burlón. -¡Te odio! Por si no lo sabes, ¡sé conducir muy bien! -Si supieras conducir bien... No hubieses tenido 3 accidentes el año pasado. - mis ojos se agrandaron, como sabia el eso. Me puse roja como tomate, odiaba esto de mi, siempre me sonrojaba con facilidad. - Además, a quien entre nos, sé que me amas. -¿Cómo lo supiste? - dije ignorando su ESTUPIDO comentario sobre qué lo amaba, lo del accidente o los, no era algo de lo que me sintiera orgullosa, solo que suelo desconcentrarme, en raras ocasiones. -Lo veo en tus ojos, estas bastante pillada por mi, pero tranquila... No te culpo, hasta yo me amo. Soy hermoso. -¡No hablo de eso, imbécil! - chille. ¿Pero qué se creía este? - Hablo de los accidentes. - agregué. -Tu padre, para eso mismo, que por ningún motivo te diera un volante. Pobre de su auto. - dijo mirando el techo del auto, como si de verdad sintiera nostalgia. -Los 3 fueron en invierno, no fue mi culpa. ¡La calle resbala! -No debiste conducir en tiempos así Eve, te pudo haber pasado algo. - dijo como si de verdad le importara lo que a mí me pasara, pero sé que no es así, no soy tan ingenua e ilusa. -Ya. - fue lo único que salió de mi boca, estaba decepcionada de que no confiara en mi, ¡no nos iba a matar! ¡No iba a matar a nadie! ¡Nunca le he fallado! -Hey. - me quede de piedra cuando su mano sujeto la mía, nuestros dedos entrelazados, encima de mi muslo. - de regreso al hotel, ¿vale? Asentí feliz y me digne a mi misma a dejar de verlo a él y ver por la ventana, para admirar las hermosas calles de Francia. -¿Me dirás a dónde vamos? -dije impacienté. -Tranquila, no te llevo a ningún lugar en especial, veremos el Museo del Louvre. Es uno de los museos más importantes de Francia y fue fundado a finales del siglo XVIII. -¡oh si! Sígueme dando clases de historia francesa. - ironice. -Shhh, solo me tienes envidia porque soy más inteligente que tú. -Disculpa. Eres un tonto egocéntrico. -Disculpada... Y así me quieres. - dijo dándome un beso en la mejilla para salir del auto. Ni siquiera me di cuenta de cuando llegamos.    Salí y no se, pero me sentí observada. Mire a todos lados pero solo venía un auto n***o detrás, lo había visto anterior, seguro eran turistas que venían a ver el museo. -Perdida. - mire a Klaus. - andando. - dijo mirándome burlón. Asentí con la cabeza mientras me acercaba a él. Me envolvió en un abrazo para luego darme un beso en la coronilla. -Andas perdida tonta.   Me podría acostumbrar a esto. Lástima que no puedo. -Actualmente este museo recibe a más de 8 millones de visitantes cada año. -Sabes qué hay un guía, no es necesaria tu charla. -Pero quiero dártela yo. - me guiñó un ojo. No le hice caso y mire el gran salón victoriano, repleto de estatuas.    Tras un discurso muy bien redactado por parte de Klaus, terminamos por yo ver el museo entero y el porque el guía lo mirara mal todo el rato por robarle su trabajo. No puedo creer que este lugar era una fortaleza del siglo XII y que luego fuera mostrado como un modelo de museo en 1793. -¿Te gusto? - -No estuvo tan mal, al que estoy segura no le gustó fue al guía. De momento te llaman para ofrecerte su trabajo. - soltó una carcajada, y creo que esta era una de las pocas veces que lo veía tan relajado. -Extraño a Maddie. -dije mirando una pareja que iba con una niña. -Si, yo también. -Es una niña muy especial. - demasiado. -Lo sé, tengo suerte de que sea mi hija.    Mire al frente, no se cuando yo podré decir sus mismas palabras, porque hasta que está farsa de matrimonio no acabe... No se cuando podré ser madre. -Te toca conducir. -dijo cambiando de tema, para luego lanzarme las llaves del mercedes.    Lo mire con una gran sonrisa, que fue borrada en el momento que vi el auto n***o de nuevo, estoy comenzando a pensar que nos están siguiendo, pues lo vi también en el hotel antes de salir, quizás y solo sea paranoias mías.    Me subí al asiento del piloto feliz, encendí la radio y Paris - The Chaismokers sonó en todo lo alto de la palabra, chille alegre por la casualidad y salí del aparcamiento a toda velocidad.    Mire a Klaus de reojo que sonreía negando con la cabeza, hasta que algo nos golpeó por detrás, el auto n***o, maldición, ¡nos estaban persiguiendo! Klaus apago la radio y yo lo mire asustada mientras aceleraba un poco más, pues nos volvieron a dar por detrás y las cosas no eran tan fáciles teniendo en cuenta que no me sabía muy bien los caminos, debí dejar que él condujera. -Mi amor, tranquila ¿vale? - asentí con lágrimas en los ojos, estaba demasiado asustada.- en la siguiente dobla a la izquierda. Por favor cálmate preciosa. - asentí, mis manos al volante temblaban.    Lo mire sacar su teléfono e informar a la Policía, que estarían aquí dentro de poco. Pero pidieron que no nos detuviéramos mientras tanto. - Tengo que parar. -¿Por qué tienes que parar? -Hay rojo. -¡No hay rojo en una persecución! Ahora acelera. -¿Y qué hacemos repitiendo el guion de una película infantil? -No es infantil, estúpida, a mí me gusta.    Ok, nos volvieron a dar por detrás, no piensen mal... Conclusión: esto es malo.
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