- Eve, Eve. Sentí como alguien me movía el cuerpo y me llamaba bajito, pero no quería despertar, estaba muy cómoda y aunque quisiese abrir los ojos, estaba segura que la pesadez en mi cuerpo no me lo permitiría. La persona se volvió más insistente, por lo que me vi en la obligación de reaccionar como un completo zombie, con molestia abrí uno de mis ojos dándome cuenta que aún era de noche, pues estaba todo muy oscuro. - No quiero ir a trabajar, aun no es hora. - dije con voz ronca, el sueño estaba haciendo estragos en mi cuerpo y era obvio que en otras circunstancias no diría una cosa así, pero en este momento solo quería dormir en esta cómoda cama bajo la caliente manta la cual me mantenía muy abrigada. A lo lejos escuche una risa burlona, alguien se estaba riendo de mi comentario, pe

