La noche se hizo eterna y estaba segura que tenía unas ojeras horribles, los niños se pasaron la mitad de la noche despiertos, y mayormente cuando lográbamos dormir uno, se despertaba el otro... o ambos al mismo tiempo, es algo un poco agotador. Con esfuerzo me había puesto de pie, la herida era un poco dolorosa y mirándome en el espejo del baño, parecía como si siguiera embarazada, tenía una barriga enorme aun, aunque había leído que era completamente normal y que tu cuerpo tardaba en acostumbrarse a lo que era antes de estar embarazada. Era un proceso en el que tus órganos volvían a estar donde una vez estuvieron; era todo un enigma el cuerpo humano, la naturaleza y la grandeza de Dios. Cuando salí del baño Klaus ya estaba en la habitación, había salido temprano a darse una ducha, ro

