Adil. Por más que quieras evitar las desgracias y cosas que nos llegan a lastimar de manera permanente, el destino o la propia decisión del ser humano nos lleva a cometer todo lo que se intentó evitar y entonces ¿qué nos queda hacer?, ¿continuar una lucha que tal vez no nos lleve a nada?, ¿o rendirse y dejar que siga tomando decisiones ese mismo destino del que estábamos hablando? Creo que no hubo noticia más dolorosa e innecesaria de oír que la que me dio Amir, ¿mi esposa había matado a ese hombre? ¿Y ahora que tenía que hacer o cuál era el siguiente paso?, no sabía por dónde tirar. —Soy Adil Ahmed, esposo de Dilay Ruiz— dije al comisario mientras el abogado hacia su trabajo—. Tengo derecho a verla, no me puede decir que no, además está embarazada. Mi voz salía casi en súplica porq

