–Mamá por favor, no cierres los ojos.–Ruego. Me largo a llorar. Mi madre me mira y como puede, agarra mi mano y miro a Agata que esta en estado de shock. –!Mira lo que hiciste¡–Grito. Escucho la puerta romperse y Agata sale corriendo al ver a mi padre y Rafael. Mi padre mira a mi madre herida y se tira al suelo desesperado. –Mi amor.–Acaricia su mejilla.–Voy a llamar a la ambulancia, por favor Sabrina, quedate despierta. Las lágrimas de mi madre empiezan a salir, no emitía ninguna sola palabra, esta muy debil. –Vas a estar bien mamá, eres fuerte,–La aliento. Esta perdiendo mucha sangre y eso me asusta tanto. Por suerte, unos minutos después, llega la ambulancia y mi padre va con ella. Yo voy con Rafael. –Ella se va a poner bien mi amor y esa mujer cuando aparezca, la va a pagar,

