Narra Rafael. Salgo de la casa de mi novia, no puedo sentirme confundido al saber que esa mujer llamó a Regina, ¿que debe querer? Solo espero que no le pase nada malo, entro a mi auto para ir al local donde sera mi estudio jurídico, los albañiles están arreglando para que pueda instalar todo. Estaciono el coche y bajo, cuando estoy por entrar, veo que no hay nadie. ¿A dónde se fueron todos? Entro y siento que alguien me golpea desde atrás, tirándome al suelo. –Al fin puedo golpearte como lo mereces.–Furioso.–¿Quien te crees que eres para cogerte a Regina? Es mía hijo de puta. Me levanto y veo a Matias. –¿Qué haces aquí? ¿Estas loco? Regina me ama a mi, hijo de puta.–Enojado.–Nos amamos y no puedes hacer nada para impedirlo. –No vas a poder sacarme a Regina, me voy a casar con ella

