Después del incómodo gesto de Marcus durante la sesión de fotos en la naturaleza, Isabella trató de enfocarse en su trabajo y dejar de lado sus sentimientos de incomodidad, y se esforzó por mantener una actitud profesional mientras posaba para las cámaras. A pesar de la tensión, el equipo de producción seguía trabajando diligentemente para capturar la belleza de los vestidos de novia en el impresionante entorno natural. Los fotógrafos buscaban las mejores ubicaciones y ángulos, mientras los estilistas y maquilladores aseguraban que cada detalle estuviera en su lugar. De regreso a la agencia, Isabella sintió su teléfono vibrar en el bolsillo. Al sacarlo, vio que era una llamada de Alexandr. Con curiosidad, contestó y escuchó atentamente mientras Alexandr le explicaba que había encontrado

