El resto de la mañana paso tranquilamente y durante la tarde ayude en todo a la pequeña Bianca y como lo prometí, la fui a buscar al colegio. Necesito que se sienta en confianza conmigo asi que hago un montón de cosas para ganarme a la pequeña. Terminó completamente agotada al final del día, ya llevó una semana trabajando aquí en la mansión Santorini, al Señor Sebastián no lo he visto hace días, después de lo sucedido esa noche y lo de la mañana siguiente, ambos nos evitamos como la plaga, algo bastante infantil de nuestra parte, pero yo no puedo evitarlo, no quiero problemas y Rebecca me tiene entre ceja y ceja, me mira con odio todos los días y yo ni culpa tengo. Si, los interrumpí, pero nada mas, en mi defensa no pensé toparme con eso al ir a la cocina, ellos deberían tener cuidado

