Me despierto por la maldita alarma y por alguien que está saltando encima de mi, no tengo que ser adivino para saber quien es.
—Jarek levántate, Jarek, Jarek —me giro rápidamente y la tomo de la cintura poniéndola en la cama colocandome yo encima de ella con cuidado de no aplastarla, acerco mi rostro a su oído.
—Amaneciste de buen humor hoy
—le susurro. Siento como se estremece ante mi cercanía, cierro mis ojos e inhalo su aroma, huele tan bien, su aroma es embriagador.
—Ya Jarek, sueltame —se remueve e intenta safarse de mi agarre, pero la sujeto más fuerte de los brazos. Me aparto de su cuello y veo que Sam se sonroja, que tierna, paso mi mirada por sus labios carnosos, voy acercando mi rostro al suyo lentamente.
—J-Jarek... qu... ¿que haces? —es en ese momento cuando vuelvo a la realidad y me doy cuenta de lo que estoy haciendo, la suelto y me aparto de ella.
—Jarek, es hora de... —nana entra en mi habitación y se nos queda viendo raro y frunce el ceño.
—¿Qué demonios estaban haciendo? —Sam se levanta rápido de la cama y se sienta.
—Nana, no es lo que piensas —expliqué rápidamente.
—¿Qué no es lo que pienso?, pero si los estoy viendo. Estás medio desnudo y Samantha estaba acostada en tu cama —mierda, me olvidé de que estaba en boxer, tomo una cobija y me la envuelvo en la cintura.
—En serio nana no es lo que parece —volví a decir.
—Si, lo estas mal interpretando todo —agregó Sam un poco nerviosa.
—A ver, entonces expliquenme —se cruzó de brazos con su rostro serio y su mirada fija en nosotros.
—Lo que pasa es que entré a la habitación de mi hermano para despertarlo —explicó, no me gusta cuando Sam me llama así. Es un maldito recordatorio de que no puedo estar con ella ya que ante la sociedad y ante Sam somos hermanos.
—Me puse a saltar encima suyo y casi me caigo, pero el me agarro antes de que callera, me puso en su cama en eso entraste y nos encontraste así —finalizó, nana se nos queda viendo unos minutos pasando su mirada de Sam a mi, luego cierra los ojos y suspira.
—Esta bien, Sam ve a cambiarte rápido que vas a llegar tarde al instituto —ordenó con su expresión más relajada.
—Esta bien —se levanta y sale de mi habitación, nana me ve fijamente.
—Jarek, por favor ten más cuidado cuando estés con Sam.
—Si nana, siempre tengo cuidado lo que pasa es que ella entró a despertarme y se me olvidó que andaba así, pero la próxima vez tendré más cuidado.
—Bien, ahora apúrate que llegarás tarde.
—Ok —me sonríe y se gira para después salir de mi habitación.
Me quedo sentado en mi cama pensando en lo que acaba de pasar, casi beso a Sam, tengo que controlarme no puedo dejarme llevar así nuevamente.
Respiro profundo para levantarme, busco mi uniforme lo pongo en la cama luego entro al baño y me doy una ducha.
Sam, Sam... no me la puedo sacar de la cabeza. Cuando estoy cerca de ella me siento tan bien, me siento feliz a su lado, pero me mata el hecho que siento cosas por ella y no pueda decírselo, que tenga que soportar verla cerca de otros chicos y no poder estar con ella.
Salgo del baño envuelto en una toalla, me acerco a la cama y en eso la puerta se abre, dirijo mi mirada para ver quién a entrado y es la chica más hermosa, la que no sale de mi cabeza, la que alegra mis días con su hermosa sonrisa, con la que imagino mi vida a su lado aún sabiendo que nunca pasará porque es mi hermana, como odio esa palabra, pero también se que no es verdad aunque ella no puede saberlo.
—Jarek, nana dice qu... —se calla al verme, enseguida se pone roja y se tapa el rostro con sus manos para darse la vuelta.
—Sam, ¿que pasa? —le pregunto burlón con una enorme sonrisa en mi rostro.
—Lo siento, no sabia que... mejor me voy, apúrate que llegarás tarde —sale corriendo de la habitación y no puedo evitar reír por su reacción. Me dispongo a cambiarme, me pongo mi uniforme que consiste en un pantalón n***o de vestir y una camisa blanca manga larga, una corbata de cuadros rojos con n***o y mis converse negras.
Uso tenis porque no me gustan los zapatos escolares, luego me acerco al espejo y me peino. Por último me pongo perfume, tomo mi mochila, audífonos y celular el cual suena, lo prendo y veo que es un mensaje de Marina, mi mejor amiga.
Mari <3
Imbécil, cuando vengas te mataré. ¿Acaso olvidaste que hoy es el primer día?, si no vienes iré por ti y te dejaré sin el día del padre así que apúrate.
PD: ¡Será mejor que vengas ya!.
Si, ya vieron como es Marina, ella tiene un carácter que es mejor no enojarla. No ha cambiado nada, sigue teniendo el mismo carácter de cuando éramos niños.
Jarek
Que linda, estaré ahí en cinco minutos no quiero quedar sin el día del padre, te quiero.
Apago mi teléfono para guardarlo en el bolsillo de mi pantalón, salgo de mi habitación encontrándome en el corredor con Sam que también está saliendo de la suya, trae puesto su uniforme, que le queda muy bien porcierto, que consiste en una falda negra y camisa blanca manga larga con corbata de cuadros rojos con n***o y medias altas hasta las rodillas del mismo color de la falda.
Voltea a mirarme y se sonroja al instante, aparta la mirada rápidamente.
—Sam, ¿pasa algo? —pregunto arqueando una ceja con una sonrisa burlona, obvio se porque se ha puesto así, pero me gusta molestarla.
—Nada, no pasa nada —contestó.
—¿Segura? —insistí.
—S-Si... no... te preocupes —aclaró para salir corriendo hacia las escaleras. Reí levemente, camino por el lugar por el que ella se ha marchado, bajo hasta el comedor donde está Sam y nana.
—¡Buenos días, nana! —la saludo con un beso en la mejilla.
—¡Buenos días, cariño!.
Me siento a lado de Sam y enseguida nos traen el desayuno que consiste en huevos fritos, tostadas, tocino, jugo de naranja y ensalada de frutas.
—Sam, hoy mande hacer tu desayuno favorito —anunció con una sonrisa.
—Gracias, eres la mejor —agradeció Sam feliz.
—Nana, ¿papá y mamá dónde están?.
—Están en el trabajo, se fueron muy temprano, dijeron que tenían algo urgente que hacer en la empresa —solo asentí en respuesta.
Ya no me importa si mis padres están o no en casa, desde los siete años trabajan todo el tiempo y ya casi ni los vemos, me da lo mismo, pero a Sam si le afecta más.
—Nana, ¿tu crees que estén para mi cumpleaños? —inquirió con tono triste.
—Claro que si princesa, eres su hija y te aman —Sam solo sonrió para empezar a comer y yo también.
—Sam apúrate si quieres que te lleve.
—Cállate, deja que disfrute mi desayuno —me grita fulminandome con la mirada lo cual me hace gracia ya que cuando ella come no le gusta que la molesten.
—Iré a cepillarme los dientes —anuncié poniéndome de pie.
—Esta bien, apúrate que se hace tarde.
Salgo del comedor y subo corriendo a mi habitación, entro al baño y me cepillo los dientes. Al salir de la habitación me encuentro con Sam recostada en la pared.
—Jarek —posé mi mirada en ella.
—¿Qué pasa, Sam? —ella se acercó poniéndose frente a mi.
—Te quería decir que hoy no me iré contigo —fruncí el ceño.
—¿Por qué? —ella bajó la mirada.
—Un amigo me va a recoger —contestó por lo bajo.
—¿Cómo que un amigo? —algo que no me gusta es que Sam se junte con los idiotas del instituto, esos solo buscan acostarse con las chicas y luego dejarlas.
—Si, acaba de llamarme un amigo y quedamos que me vendría a recoger.
—Sam, sabes bien que no me gusta que te juntes con los idiotas del instituto —traté de calmar mi molestia ante sus palabras pero creo que no funcionó porque levantó su rostro fijando su mirada en mi.
—¡Ya Jarek, deja de meterte en mi maldita vida, yo puedo salir con quien se me de la maldita gana no tengo porque hacerte caso así que mejor métete en tus malditos asuntos y déjame tranquila! —se gira molesta, pero la tomo rápidamente del brazo y la giro hacia mí, ella intenta safarse pero la sujeto fuerte.
—Suéltame, Jarek —forcejea tratando de zafarse, pero tiro de su brazo haciendo que su cuerpo colisione con el mio, acuno su rostro entre mis manos haciendo que me mire a los ojos.
—Lo siento, pero no quiero que te hagan daño eres...
Como me cuesta decir esa palabra y como la odio. Sam me mira atenta a lo que voy a decir.
—Eres... eres mi hermana y te protegeré de todos, escúchame bien, no permitiré que te hagan daño.
Le sonrío y con mis pulgares acaricio sus mejillas, ella me sonríe pero baja la mirada hacia el suelo y susurra.
—Lo siento —la tomo de la barbilla y hago que me mire, dejo un beso en su frente y la abrazo fuerte, ella corresponde envolviendo sus brazos en mi cintura, Sam es más bajita que yo me llega hasta el pecho pero me gusta ya que cuando la abrazo puedo sentir que es solo mía.
—Te quiero —susurré en su oído sintiendola estremecer, sonreí inconscientemente.
—Y-Yo también te quiero, Jarek —la estreché en mis brazos inhalando su aroma.
Minutos después nos separamos —ahora vamonos que llegaremos tarde.
La tomo de la mano guiándola por las escaleras hasta abajo donde nos despedimos de nana, salimos de la casa para dirigirnos al garaje donde estaba mi auto. Abro la puerta del copiloto ayudando subir a Sam para posteriormente entrar yo y arancar con dirección al instituto.
En el camino Sam y yo íbamos escuchando música, cantamos, reímos pero después recibió una llamada de no se quien y no habló más, la verdad es que me dejó preocupado pero no quise ser entrometido
Después de un rato llegamos a la secundaria, parqueo el auto cerca de la entrada del instituto para luego bajar y abrir la puerta de Sam ayudándola a bajar y pasar mi brazo por sus hombros. Caminamos hasta la entrada, ahí nos encontramos con Marina, James y Jacobs, nos acercamos a ellos y los saludamos.
Saludé a los chicos, pero James posó su mirada en Sam.
—Hola hermosa —le sonríe coqueto, frunzo el ceño al escuchar como la a llamado.
—Hola James —se sonríen, trato de dejar ignorar la forma en la que James le sonrió a mi chica y a llamado.
Quito mi brazo de los hombros de Sam para saludar a Marina quien está cruzada de brazos con el ceño fruncido.
—Mari —la nombro pero ella mantiene su semblante serio y su ceño fruncido.
—Ni me hables idiota, te tardaste mucho —me reclama molesta apartando la mirada de mi.
Mari es la más pequeña de los tres así que siempre la molesto con su tamaño.
—Ya enana no te enojes que te ves tierna —fija su mirada en mi fulminandome.
—No me digas enana, jirafa —nos reímos de lo que ha dicho Marina.
—Ya minion cálmate —me burlé.
—¡Cállate idiota! —exclamó molesta.
Jacobs pone su brazo en la cabeza de Marina —que tierna te ves así enana.
Marina levanta la mirada y quita su brazo bruscamente —jamás lo esperé de ti, Jacobs
Todos reímos y Marina se cruza de brazos.
—Jarek, ya me voy nos vemos a la salida —se despide desanimada lo que es raro ya que ella es muy alegre.
—Pequeña, ¿pasa algo?, te escuchas desanimada —James la toma de la mejilla, el vive enamorado de Sam, siempre aprovecha la oportunidad para estar con ella a solas o para ser amable.
—No, sólo que no dormí muy bien anoche —le sonrió ligeramente.
—Si quie... —antes que el dijera algo más hablé interrumpiendolo.
—Vamos Sam, te llevaré a tu salón, chicos los veo luego —me pongo en medio de ellos.
—Adiós, Sam —se despidió Marina con un asentamiento de cabeza.
—Samantha, recuerda saludar a Luci de mi parte —le guiña el ojo y le sonríe coqueto, si no fueran mis amigos ya les hubiera dado una paliza.
—Nos vemos luego pequeña —se despidió James, le sonríe amable y trata de abrazarla pero paso mi brazo por los hombros de Sam apartandola.
—Adiós chicos —tomo la mochila de Sam y caminamos hasta adentro. Puedo ver como todos nos miran, nunca he entrado al instituto con Sam así ya que cuando venimos papá la trae y cuando soy yo quien la trae cada quien toma por su lado con sus amigos.
Volteo hacia Sam y viene con la mirada fija en el suelo, la tomo de la cintura y la pego a mi. Íbamos pasando por los casilleros cuando alguien llama a Sam, volteamos y es el imbécil de Jackson.
Ese imbécil vive enamorado de Sam, se le nota a kilómetros.
—¡Hey preciosa! —le grita nuevamente mientras se acerca a nosotros.
—¡Peteeer! —Sam sale corriendo hacia ese imbécil acortando el camino, se abrazan y el envuelve sus brazos en su cintura pengándola más a el.
Me acerco a ellos y se separan, Sam tiene una gran sonrisa en su rostro que hace que me de rabia ya que es por ese imbécil.
—Sam —la llamé con tono firme, tratando de contener mi rabia lo cual no logré.
—Al parecer tu hermano está enojado —comentó el imbécil de Jackson arqueando una ceja mirando a mi Sam.
—Mejor cállate imbécil —escupí con odio apretando mis puños con fuerza para no soltarle un golpe ahora mismo.
—¿Acaso estás celoso porque Sam me prefiere a mi? —me dice desafiante con una sonrisa cínica, como odio a este imbécil.
Se que no tiene buenas intenciones con Sam y lo digo porque el juega en el equipo del colegio, aparte que es amigo de Armando uno de los fuckboy del instituto.
—Mira imbécil —me paré frente a el desafiante —no dejaré que me hables en ese tono, mejor cuida tus palabras si no quieres que te rompa la maldita cara en este momento.
Sam se mete entre nosotros y pone sus manos en mi pecho para separarme —ya Jarek, cálmate no hagas una tontería.
—Si mejor escuchala, así no te rompo la cara —me está provocando... y lo peor es que lo está logrando.
Iba a hablar pero en eso suena la campana y llegan James, Jacobs, Marina, Luci y Armando.
—Ya Peter, cálmate —Armando lo toma de los hombros y lo aparta.
—Ya Jarek, deja a ese imbécil no vale la pena rebajarse —James y Jacobs me toman de los brazos separándome mientras que Luci y Marina están con Sam.
—Si, mejor vete imbécil y no te le acerques a Sam mucho menos le hagas daño o juro que te mataré —amenacé más que furioso.
—¡Maldición Jarek, ya cálmate! —me grita James llevándome hacia los baños, me sientan en unas bancas que están afuera y se paran frente a mi.
—Ahora si dinos, ¿que pasó? —exigió James.
—¿Por qué estaban peleando? —preguntó Jacobs.
—¿No dirás nada? —cuestionó Marina cruzada de brazos. Ahora estoy que hecho fuego, lo único que deseo es regresar y partirle la cara a ese imbécil.
—Jarek empezó todo solo porque Peter me abrazó hizo todo un drama —explicó Sam.
—Idiota, nos hubieras dicho y te hubiéramos ayudado a partirle la cara. Ya sabes que no nos agrada para nada ese estúpido —espetó Marina sentándose a mi lado.
—Si Jarek, ese imbécil hace tiempo anda buscando que le rompamos la cara —agregó Jacobs.
—Y más por acercarse a Sam —finalizó James, cuando dice eso lo volteo a ver y lo fulminó con la mirada.
—¿Qué? ¿ustedes también se pondrán de su lado? —inquirió Sam molesta.
—Mira Sam, no lo tomes a mal pero el no es un buen chico ni siquiera deberías ser amiga de ese —expresó Marina mirándola.
—Ustedes no lo conocen así que dejen de hablar así de el —expuso molesta.
—¡Ya Sam cállate de una maldita vez y deja de defenderlo! —grité ocasionando que todos posaran sus miradas en mi, ¡diablos!, yo no quería gritarle solo quería que se callara y dejara de defenderlo.
—Sam, lo siento yo no quería gritarte sólo...
—Esta bien, ya mejor me largo —puedo ver como sus ojitos se ponen rojos.
—Espe...
—Y no me esperes, Peter me llevará hoy a casa así no te seré una molestia —se gira dándome la espalda para después irse. Luci, la mejor amiga de Sam, se me acerca con el ceño fruncido.
—Eres un imbécil —escupió con odio para luego caminar por el lugar en el que Sam se ha ido.
—En serio que eres un idiota Jarek —regañó Marina.
—¿Por qué le gritaste? —cuestionó James.
—Jamás te vi que le hablarás así ustedes siempre fueron muy unidos —agregó Jacobs. Cierto, antes éramos muy unidos, pero con el paso del tiempo todo ha cambiado y nos hemos ido distanciando hasta el punto de no hablarme una semana entera y pasar encerrada en su habitación evitandome.
Nana tenía razón con que tarde o temprano nos íbamos a alejar y nada sería como cuando éramos niños.
Ahora hemos crecido y madurado pero en algo no he cambiado, en mis sentimientos por Sam.
Siempre la he amado y eso nunca cambiará aunque ella no lo pueda saber nunca.