Lucero y su abuelo regresaron a su casa, ella en cuanto llego se encerró en su dormitorio, corrió hacia la computadora y antes de que se le olvide el nombre lo dígito en búsqueda rápida, la señora valle le dio el nombre y apellido de aquel hombre que le había ocasionado que su corazón doliera al verlo partir, cuando él se marchaba miro hacia la ventana donde ella lo observaba, ambos se miraron fijamente, hasta que él cortó la mirada se subió en su acto marchándose de ahí. —Alejandro González. ¿Quiero saber quién eres? De inmediato la búsqueda se hizo visible, solo que había muchas personas llamadas así hasta que contempló su foto, en una revista de Miami le hicieron una entrevista tres años atrás, sale con traje completo sentado varonilmente en un sillón, cruzado de brazos, dando a conoc

