—Este fin de semana cenamos con Don Vittorio —me informa Máximo. —¿Por qué?— Pregunté —Negocios, princesa. —Cenar con Don Vittorio siempre me alegra el día. Más que cerrar negocios con él, todo es diversión. Él ríe.—Es verdad, mi padrino es el mejor. —¿Y cómo fue tu día con Johnson?— Indagué —Ya sé lo que quieres, Alexa. —¿De qué hablas? —Quieres que corra a Johnson, pero no lo haré. Le debo la vida, y sabes que siempre cumplo mis deudas. Además, Bruno ya no es tan eficiente como antes. —Está bien, Max. Si tú crees que lo mejor es trabajar con Christopher, hazlo. ¿Irá a la luna de miel con nosotros? —Todavía no lo decido. Sabes que me encantaría estar a solas contigo, pero la situación está muy complicada. —Si me explicaras qué ocurre... —Mi amor, eres la sobrina de Blanco. D

