Explicar no es opción, cuando ni siquiera puedo discernir entre lo que haré y lo que pasará. Lou sigue peleando conmigo por despedir a la nana, solicitando una excusa válida para la presencia de Cris y mi comportamiento ante todo lo que acaba de suceder. Camino por el pasillo, me dirijo hasta el cuarto de servicio donde a veces duermo, cuando me quedo en el apartamento de mi amiga. Lou me sigue a paso lento detrás de mis pasos. La dejo hacerlo, no me genera interés entablar una conversación mayor de un tema que me hace tanto daño y que no tengo la menor idea de como resolveré. En mi mente si fluyen tantas cosas, como soluciones drásticas. Pero no sé como espantarlas, ni siquiera sé como procesarlas. Solo las acepto sin descartarlas. A lo mejor, alguna dará la solución a todo eso. Q

