Sentí marearme, pensé que caería al suelo pero un poco de cordura me sujeto los pies al piso y me mantuvo equilibrada. Creo que mas que verlo, lo que me causaba este revuelo de emociones, era la realidad que me golpeaba al darme cuenta que siguió mis pasos o alguien más lo hizo, pero me ubico, y tuvo la desfachatez de presentarse ante mi, sin importar nada más que su orgullo y la necesidad de sentirse superior. Tengo al bebé aun en brazos y Lou me grita desde la habitación para que lo lleve, todo se oye distante, como en un vacío sonoro, que escucho pero no comprendo, sin embargo no logro moverme de donde estoy. Frente a mi, su rostro y esa sonrisa exquisita que adoro observar, esa malicia que me desarma. La nana se acerca y trata de mencionar algo, pero el temor de ver a Cris de pi

