Esteban llegó a la habitación con el bebe en brazos y las maletas colgando de sus hombros, estuvo de pie unos segundos y luego se acercó hasta mí. - ¿Vamos? - Steve ¿Crees que es necesario? Es que no harán mucho por él. - Si mi amor, le revisaran que la convulsión no afecte en mayor proporción su cerebro. Además, siempre está bien que lo vean. ¿No crees mi niña? - Tienes razón. - Toma al bebe, yo llevaré al niño alzado. El auto nos espera abajo. - ¿Tan pronto? – Le hablaba mientras dejaba con cuidado a mi niño sobre el suelo y caminaba hasta él para tomar al bebe. - Estaba esperándome, recuerda que íbamos a la terapia. Tomó al niño en los brazos y caminamos hasta el auto, en las afueras del edificio. Subimos y el a

