Narra Rina —No seré amable, Rina , no puedo serlo. He esperado demasiado para tenerte—su voz es baja y áspera, llena de lujuria y algo que he anhelado escuchar: necesidad. —No quiero que me trates con dulzura, Black. Necesito que me des dominación. Créeme, es lo que anhelo. No soy una flor delicada como la de tu jardín. Tómame como quieras–sus labios chocan contra los míos, lastimándome con la presión. Unas manos inquietas bajan hasta mi vestido y oigo el desgarro de la tela mientras el aire fresco que me rodea toca mi piel cubierta de sudor. Sus manos recorren mi cuerpo hasta llegar a los tirantes de mis hombros. Sus labios hinchados dejan los míos y se abren paso hasta mi garganta, mordiéndome con fuerza, y yo gruño en respuesta. Me encanta. Mis dedos se enredan entre sus mechones negr

