POV FRANCO ROSETTI
Otro maldito día vivo, todos los días cuando me despierto en vez de estar agradecido, siento como si fuera un maldito sufrimiento. El mismo maldito sufrimiento. Desde que Adriana murió mi vida ha sido difícil. Ella era mi motor a seguir. La ame con locura.
Yo era solo un joven estupido en ese tiempo. Ella era mi novia, no la primera pero si con quién pensaba casarme y formar una hermosa familia. La familia de ella proviene de la mafia rusa, mis enemigos más fuertes, en ese entonces enemigos de mi padre. Yo la conocí en un pequeño bar a las afueras de la ciudad, ella bailaba al ritmo de la música, sus movimientos eran perfectos, ella era el centro de atención esa noche lo recuerdo muy bien. Yo había asistido hay por unos amigos los cuales pensaron que sería divertido ir al otro lado de la ciudad a ese pequeño bar, y digo divertido, ya que esa zona era de los Vaeba.
Entramos al bar y cuando la vi, llamo demasiado mi atención y se que yo la de ella por qué después de unos minutos ella se acercó a la barra a dónde estaba yo y pidió un martini.
- Un martini en las rocas. por favor. Le dijo ella al mesero.
- En seguida. Le contesto el chico.
- Me invitarlas mi martini. Me dijo ella y yo rápidamente accedi. Desde ese día ella y yo hicimos click al instante.
Nuestra relación paso de ser solo sexo a algo más formal. Yo estaba decidido a dejarle el puesto de jefe a mi hermano. Ya que mi padre fue muy claro cuando dijo que ella nunca pertenecería a nosotros y que si yo me casaba con ella, yo dejaría de ser un Rosseti. Por otro lado yo decidi uir con ella. Más cuando nos enteramos de la futura llegada de nuestro primer hijo.
- Vámonos lejos, Podemos regresar a Italia, se que mi abuela Isabella nos recibirá con los brazos abiertos. Le dije a ella
- Está bien amor Si esa es s la decisión que consideras correcta para que tú y yo estemos juntos y vivir sin peligro alguno con nuestro bebé Yo te seguiré porque te amo. Me dijo ella.
- Nos iremos está misma noche entonces. Le dije y ella solo asiento dándome un beso. La deje frente a su casa, ella se despido de mi con un beso. Se baja del auto y camina en dirección a la puerta de su casa, estoy por acelerar cuando escucho que alguien me habla.
- ¡ Rosseti ! Prefiero ver muerta a mi hija que alado de una escoria como tú. Me grita Dmitry Vaeba el padre de Adriana. El la apunta con un arma y le da un disparo en la frente a Adriana. Vi como ella se desplomó y callo al suelo. Me baje corrieron del auto y fui en dirección hacia donde estaba ella. La levante y la puse sobre mis piernas.
- ! Mi amor por favor ¡. ¡Quédate conmigo! . Le decía llorando más sin cargo ella ya se había ido. Ella me dejó solo. Me levanté y me fui directo hacia donde estaba Dmitry me acerque a él. Saque el Armando que traía y lo apunte.
Le digo un disparo, uno que iba en dirección al pecho , más sin embargo cuando sus hombres vieron mis intenciones me dispararon. Sentí como el impacto de las balas entraba en mi. Solo recuerdo que le dispare, es lo último que recuerdo de esa escena.
Me desperté 3 meses después en la sala de un hospital, estaba conectado a varios aparatos.
- ¿ DONDE DEMONIOS ESTOY ? Empecé a gritar como loco. una enfermera entro rápidamente e intento tranquilizarme.
- Veo que ha despertado señor Franco , Yo soy Marina y soy su enfermera, estuvo 3 meses en coma, cuando llegó al hospital vino como 5 heridas de balas, Gracias a Dios pudimos salvarlo me dice.
- Adriana, ¿ Dónde está Adriana ? Le pregunto más veo su cara de confusion
- Disculpe señor usted fue el único herido que llegó. Lo dejaron botado en la entrada de urgencias del hospital. Me contesta la enfermera.
- ¡ SAL DE AQUI ! Le gritó molesto, pero, ella no se mueve. - He dicho que largo de aquí ! cuelgo a gritar y ella se asusta por lo que se sale de la habitación.
Desde ese día jure que iba a matar a Dimitry y que acabaría con su legado. De igual manera me prometí no volver a enamorarme y ni siquiera intentar casarme. No mentiré he estado con múltiples mujeres pero es solo para satisfacer mis necesidades sexuales, una vez que descargo mis bolas sobre ellas, las dejo, nunca he vuelto a acostarme más de una vez con alguna de ellas, las veo como lo que son, v*****s desechables, solo las usas y las tiras. No veo nada más que eso en ellas.
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- Puedo pasar hijo, Dice mi padre quien está tocando la puerta de mi despacho.
- Adelante padre. Le contesto.
El entra y se detiene justo delante de mi escritorio. Veo como me observa, más no me dice nada. Noto incertidumbre en su rostro. Cómo si tratara de decirme algo más no sabe cómo.
- Me voy a retirar. Suelta de golpe dejándome anonadado. - Ya estoy muy viejo para esto. Tengo 65 años hijo mío. Quiero disfrutar de mi vejez. Me dice.
- Pero padre, tu eres el jefe, tu eres el rey de la mafia. Le contesto.
- Lo era, a partir de la semana siguiente, lo serás tú, hijo mío. Me dice el y eso es música para mis oídos, he esperado este momento por mucho tiempo, y es que una vez siendo el jefe, podré declararle la guerra a directamente a Dmitry.
- Pero, hijo tengo una condición. Me dice
- Dime padre, ¿ cual es tu condición ? Le pregunto
- Sabes lo importante que es para nosotros la familia, por ende debes de estar casado, para poder convertirte en el próximo jefe de la organización. Me suelta el sin tapujos
- No, le digo molesto. Todo menos eso.