CAPITULO 2

1018 Palabras
- ¿ Dónde está Paulina ? Le pregunta aquel hombre apuesto a Eleonor. - Disculpe. Ella está ocupada yo le atenderé. Le dice mi amiga - Quiero que ella me atienda. Tu lárgate de aquí no sin antes traerla delante de mi. Le dice tajantemente a ella. y veo como mi amiga me voltea a ver alzando los hombros. - Aquel hombre pregunta por ti.Y al parecer no está de buen humor. ¿ Lo conoces ? Me pregunta ella. - La verdad no. No tengo idea de quién demonios sea o que quiere conmigo. Le digo a Eleonor y me dirijo hacia la mesa de dicho hombre para así saber que es lo que quiere. Al acercarme más a el, me doy cuenta de lo guapo que es. - Me estába buscando señor. Le digo. - ¿ Tu eres Paulina ? me pregunta con una decepción en los ojos. - Si. Le digo y bajo la mirada. - Esperaba algo mejor. Cuando tú tío me platico de ti me pinto alguien más atractiva. No alguien tan simple como tú. Eres demasiado común. Me dice despotamente. - Yo no se que le habrá dicho mi tío. Pero déjeme decirle que no pienso seguirle el juego ni a él y mucho menos a usted. Así que le pido amablemente se retire del establecimiento si no va a comprar absolutamente nada. Le digo molesta y me doy la vuelta. - Puedo comprar incluso este establecimiento si quiero. No simplemente un café o algo. Me dice - Si te compre a ti, que no pueda comprar este maldito local. Me grita molesto - A mi nadie me ha comprado le gritó nuevamente y le aviento la hija del menú encima. - Está loco. Le digo y me dirijo hacia la parte de atrás de la cafetería. Estoy tan estresada. Me siento en el pequeño comedor que tenemos los empleados aquí. Vaya vida la mía, siempre me pasa lo mismo si no me corren de un trabajo son las malditas deudas de mi tío y ahora esto, yo no sé quién se crea ese idiota al querer venderme o peor aún aquel tipo estupido al disque comprarme. Pasa el tiempo y yo estoy terminando mi último turno. - Me acabo de enterar nena, sobre tu despido. Me dice Eleonor y me abraza. - No tre preocupes por eso. prometo seguir viniendo para verte. Le digo y me separó de ella. - Terminaré de limpiar las mesas y me voy. Le digo. - Okey está bien. Sabes que puedes marcarme por su ocupas algo. Me dice y yo solo asiento. Tomo mis cosas ya para poder irme de la cafetería a mi casa. Son más de más 11 de la noche y tengo que caminar asta mi casa ya que a esta hora no hay transporte público y no tengo demasiado dinero para pagar un Uber. - Paulina toma, es el dinero de tu última semana. Me dice Angela. - Gracias. Le digo - Sabes que me duele el hecho de no dejar que sigas trabajando aquí, pero es lo mejor para mí cafetería. Me dice y yo solo la ignoro. me doy la vuelta y sigo mi camino. Salgo de la cafetería. Me pongo mis audífonos y comienzo a escuchar musica. Voy distraída caminando por la banqueta cuando una camioneta, parecida a la del tipejo que vi hoy en la cafetería se acerca. Esta va a la par mío, redujo su velocidad para así no perderme, yo por otro lado me pongo demasiado nerviosa. No se quién demonios sea o quiera así que pienso en salir corriendo. más al parecer han leído mi mente por qué es en ese momento cuando el vidrio de la puerta trasera se baja. - Hola muñeca. Soy yo otra vez. Me dice el mismo hombre de esta tarde. -Qué demonios quieres ¿ Por qué me sigues ? Le digo + Sigo lo que es mío. Tu me perteneces. Me dice. - Estás loco. Le digo y sigo caminando. - No, no estoy loco tú tío me debe una fortuna y decidio pagarme contigo. Me dice el nuevamente - Está loco. Mi tío ya no tiene tutoría sobre mi. Le digo molesta - Es una lástima, entonces tendré que cobrarme con esa hermosa casa que te dejaron tus difuntos padres. Me dice el y yo me molestó demasiado, quién demonios le dijo a el que tenía derecho de hablar de mis padres. - Escúchame bien maldito Pervertido. Yo no sé quién demonios te creas o quién eres, pero no tienes permitido hablar de mis padres con tu maldita boca sucia. Así que dejame en paz, deja de molestarme y de seguirme viejo pervertido. Si mi tío te debe cobrale a él no a mi. Le gritó molesta. - Así me gustan, que sean tercas, Es una lástima que tengamos que pelear muñeca, pero si tú no lo quieres por las buenas, entonces será por las malas. Me dice y veo como la camioneta acelera alejándose de mi. Por fin dejándome sola. Estoy por llegar a mi casa y busco las llaves dea puerta en mi bolsa. Entro a mi casa y aviento mi bolso en el sofá. Yo empiezo a subir las escaleras asta llegar a mi habitación. Al estar en esta, empiezo a desvestirme quedando solo en ropa interior. Amo el conjunto de encaje que traigo puesto, es color azul rey y eso hace que el color de mi piel resalte aún más. No mentiré se que tengo un cuerpo lindo, no se cómo el esrupido aquel se atrevió a decir que mi yo era tan básica y común. Me da rabia nada más pensar en ese hombre y en su estúpida idea de que ahora le pertenezco. No se quién demonios es mi me interesa, solo espero me deje de molestar por qué muchos problemas tengo con mi vida como para venir a cargar con los de mi tío. más ahora que tendré que buscar un nuevo trabajo para solventar mis gastos. Me tiro a la cama y pierdo la noción, ya que me quedó dormida.
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