Me desperté al escuchar sonar mi celular, antes de contestar vi que Max seguía aquí, en mi casa, mi cama y durmiendo. Contesté la llamada.
-¡Heily! Donde diablos te metiste anoche.
-Me regrese a casa, no te encontré y me volví con...- ¿Le digo o no le digo?
-¿Con...? Dime maldita.
-Con Max- no se escucho nada- ¿Lexy?
-¿Max?
-Sip.
-¿El que no te soporta?
-Ese mismo.
-Me debes una explicación.
-Lo se, cuando nos veamos ¿Si?- trato de despertar a Max pero nada.
-De acuerdo- ella corta y dejo el celular a un lado.
-¿Max?- lo muevo un poco- despierta.
-Deja dormir princesa- se acomoda y sigue durmiendo.
Me levante de la cama y me quite el vestido de anoche,me puse un short y una blusa de tirantes.
-Arriba bello durmiente- vuelvo a mover a Max y él solo se queja. Estoy parada enfrente de la cama y de la nada me tira de los brazos haciéndome caer a lado suyo en la cama.
-¡Max!
-Buen día- sonríe y veo que se acerca, ¡Me dio un beso!
-Buen día- digo aun sorprendida por eso.
-Ya no tienes muy roja la mejilla- pasa su mano muy lento, me vuelve a besar esta vez un beso más largo ¡Y yo lo estoy siguiendo!
-Tenemos que bajar- le digo cuando nos separamos.
-Esta bien, vamos.
Ambos salimos de mi habitación, entro a la cocina y veo a mi madre ¡Ay no!
-Hola hija ¿Que tal la fiesta? Solo por esta vez dejare que faltes a la escuela- voltea y ve a Max detrás de mi- ¿Que pasa aquí?
-Mamá el es Max- los presento.
-Un placer señora.
-¡No lo creo! Al fin un chico- Esperen ¿Que?- Creí que nunca traerías a un chico, de verdad pensé que no te gustaban los hombres.
-¡Mamá!- que vergüenza, Max solo se ríe.
-Vengan, vamos a desayunar.
Nos sentamos los tres en la mesa, mi mamá había cocinado, waffles con frutas picadas y jugo de naranja.
-¿Y cuanto llevan saliendo?- casi me ahogo con el jugo.
-No somos novios mamá.
-Aún no- ¿Que? Miro a Max y este parece estar divertido.
¿Como es que de la noche a la mañana este chico cambio? ¡Se supone que no me soportaba! Mi madre siguió haciendo preguntas incomodas, después del desayuno le pidió a Max que se quedara ¡Y este tonto acepto! Ahora estoy con él en la sala viendo una película.
-Tu madre es linda.
-¿No se supone que no me soportas?- le pregunte ya que no buscaba alguna razón por la que haya hecho esto.
-Las personas cambian, además me gusta molestarte.
-¿Y los besos?.
-¿No te gustaron?- me sonroja, maldito. Se acerca a mi y me besa- Te gustaron.
-Callate- se ríe y me abraza.
-No lo se Heily, verte anoche así tan mal, algo cambio. Solo te iba a ayudar a levantarte, hasta que vi ese golpe y sentí una necesidad de protegerte.
-Gracias- le sonrío.
-No, yo quiero un beso.
Me río y sin pensarlo me acerco a él y le doy un beso, cuando me iba a separar me agarro e intensificó el beso. Nos separamos, me sonrió y paso su brazo por mis hombros para seguir viendo la película. ¿Donde quedo el odio que tenia por él? Ah si, se fue anoche cuando lo vi llegar con la bolsa de hielo y mi sándwich.