POV LEXY
Después de cortar con Heily salí de mi habitación, ya que no fui a la escuela ¡Hoy es un buen día para ir de compras! Cierto, la estúpida apuesta. Solo iré a mirar algunas cositas por ahí. Me subí a mi auto y fui a la plaza donde siempre compro. Comencé a recorrer los pasillos ¡Quiero comprar!
-Hola muñequita- susurraron en mi oído, me volteé y si, es Zack.
-¿Porque me dices así?- me aleje de la tienda y el venia a lado mio.
-¿Prefieres que te diga barbie?- lo mire molesta y se comenzó a reír- ¿Y porque no has comprado vestidos?
-No, ya no mas vestidos y tacones, voy a comprar tenis.
-¿Tu con tenis? ¿Te sientes bien?- me toco la frente y juro que me puse nerviosa- De acuerdo, te acompaño.
-¿No tienes otra cosa que hacer?
-¿Te pongo nerviosa muñeca?
-Tu deberías de estar nervioso al estar conmigo- paso mi cabello hacia atrás y sonrío.
-Que afortunado soy- llegamos a la tienda, el me jalo para ver unos tenis azules obvio para él- Necesito unos nuevos para el próximo partido.
-Y yo para mis entrenamientos de voleibol- ahora yo lo jale para ver los mios.
-¿De verdad sigues con eso?- asentí- ¿Porque?
-Quería cambiar para intentar algo nuevo- tome unos negros con blanco y unos de color rojo vino- ¿Cual?
-Los negros- volteo y vio unos iguales a los mios pero para hombre- y yo me llevaré estos igual.
-¡No me copies tarado!- se comenzó a reír y agarro los tenis.
Pagamos y salimos de ahí, vi una heladería quiero uno ¿Le invito? La verdad me pone nerviosa estar con él ¡Y no hemos peleado! Eso si es una novedad.
-¿Quieres un helado?- pregunte y asintió.
Entramos y la chica se le quedó viendo todo el camino hasta los helados.
-Hola ¿Que van a querer?- dijo la pelirroja viéndolo, yo rodé los ojos ¡Es mio perra!
-Yo quiero uno de vainilla ¿y tu?- Zack ni le prestaba atención a la chica, de hecho me miraba a mi.
-Chocolate muñeca- me sonroje y la chica al escuchar eso se volteo molesta y comenzó a servir los helados.
-Aquí tienen- los tomamos y pague.
Nos sentamos en una de las mesas afuera de la heladería.
-Es la primera vez que no me hablas cortante o me ignoras.
-Porque al menos hasta hace un día te comportabas como la típica chica popular, presumida, comprando y faltando a clases.
-Es lo que estoy cambiando.
-Me gusta este cambio- ¡Oh por dios! En verdad puedo llegar a gustarle, su celular suena- ¿Que pasa? No voy a ir para eso Hanna- y cortó.
-¿Hanna?
-¿Celosa?- si, pero no le iba a decir- Es mi hermana menor. Solo asentí. Cuando terminamos de comer salimos al estacionamiento ya para irnos, me acompaño a mi auto.
-Nos vemos muñeca- me dio un beso en la mejilla, quería voltear la cara y darle un beso de verdad.
-Adiós tarado- me subí a mi auto y él se fue ¡Que gran día!