1-❀𝕃𝕒 𝔹𝕠𝕕𝕒 𝕪 𝕦𝕟𝕠𝕤 𝕣𝕖𝕔𝕦𝕖𝕣𝕕𝕠𝕤❀
᯽Issabella᯽
El día de la boda...
-¿No estas feliz porque te vas a casar con tu primer amor hija?
Buena pregunta...
Soy Issabella Moretti, hija única de la Familia Moretti; millonarios de abolengo por generaciones. Descendientes de una familia muy prestigiosa.
Tal vez para otra mujer hoy seria el mejor día de su vida... para mí... no, ya que me voy a casar con el idiota más idiota, rey del mundo de los idiotas: Massimo Lombardi , el hijo pequeño de la familia Lombardi.
Quien el padre es el íntimo amigo del mío.
Seguramente a la Issabella de 12 años esto de casarse con el más guapo,(a mi parecer) de los Lombardi hubiera sido lo máximo; a la Issabella de 21 no le agrada para nada esta noticia.
-Vamos hija, ya esta todo listo bajemos... -Mi madre esta muy feliz ya que ella junto con la mamá de ese idiota, son muy amigas; al fin sus retoños estarán casados como tantas veces lo platicaron cuando yo era una niña.
Tan cercanos somos que con decirles que mi álbum familiar esta lleno de fotografías de ese imbécil, hasta eso arruino el muy tarado.
Ahora que estamos grandes yo tengo que pagar las consecuencias de que sea un rebelde inmaduro, ya que piensan nuestros padres que al casarnos, el descerebrado va madurar.
Si claro, si no lo hizo desde que nació y fue desarrollándose, menos ahora.
Estamos en un hotel exclusivo que fue reservado para la boda de los hijos de las familias más poderosas del pais.
Tenemos todo a nuestro servicio, más de lo que puedan imaginarse.
Bajo con mi madre hasta el salón de la recepción donde será la boda; ella esta conmovida hasta las lágrimas.
-Hija, te ves tan hermosa, eres perfecta.-Me abraza con emoción y cariño, veo añoranza en la mirada.
- Lastima que me casare con un descerebrado.-Respondo con fastidio poniendo los ojos en blanco.
- Isabella, no digas eso.-Voltea a todos lados ya que le da vergüenza que alguien me escuche- Deja de bromear con eso mi vida.
Volteo los ojos una vez más, mi mamá es una excelente mujer, pero detesto que no me apoyara cuando dije que no quería casarme, menos por las razones que lo hicieron.
Abrieron la puerta del salón, estaba todo muy hermoso y perfecto, una alfombra roja llegaba hasta donde estaremos el tarado y yo fingiendo ser los jóvenes más enamorados.
Es algo de ensueño, desde los adornos, las flores, la alfombra; si estuviera enamorada estaría al borde del colapso con tanta belleza.
Y para rematar el panorama, ahí muy fresco con cara de satisfacción estaba el idiota; insoportable desgraciado, que por cierto se me revuelve el estómago sólo de verlo.
Doy un vistazo a mi alrededor; de todos los invitados la mayoría no los conozco.Mi padre toma mi mano, le sonrió de medio lado y caminamos hacia el tarado ese, donde mi padre entregara a su desdicha a su única hija.Busco entre los presentes mas caras conocidas ,solo veo a mis queridas mejores amigas Diana y Marelis, quienes comparten mi pena.
Solo Marelis esta un poco emocionada ya que esta ansiosa por ver a su amor platónico; el hermano menor del tarado, pero no vendrá, se me paso decirle eso, no quería romper sus ilusiones.
Llegamos hasta donde el tarado ese; solo que ahora su mirada es diferente, me ve con un brillo extraño en los ojos.
Me dan ganas de ponerle los ojos en blanco, pero los fotógrafos están en cada ángulo haciendo su trabajo, es ahora cuando debo fingir que este estúpido es mi gran amor.
Una linda sonrisa, una que otra lágrima, en fin...una buena actuación. Creo que hasta el tarado se la creyó.
Estúpido, no sabe lo que le espera conmigo.
Mi padre dice unas palabras muy emotivas, que no escuchó, pero segura estoy que así fue, ya que varias están conmovidas.
No tomo atención por estar inmersa en mis pensamientos de odio desmedido contra ese ser que estaba esperándome al final del pasillo...
Y así...empieza la historia. Pero...seguramente se preguntaran: ¿Porqué esta chica odia tanto a ese pobre caballerito?.
Bueno, mis grandes motivos tengo, un día me prometí que me pagaría todo lo que me hizo, y creo que ha llegado ese momento....
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Muchos años atrás...
Issabella .
(De 12 años).
Voy caminando a mi salón, cursare mi primer año de secundaria; es mi primer día estoy muy contenta y emocionada ya que me inscribieron en la misma secundaria que mi querido Massimo; él es el hijo del amigo de mi padre, somos como familia.
Siempre estoy en su casa y él en la mía, somos muy cercanos, seré la envidia de todas cuando sepan que estoy tan cerca de los guapos hermanos Lombardi, que no es por nada pero están hechos unos mangos. Guapísimos por donde los vean, en la primaria todas la niñas querían ser mis amigas solo porque sabían que era muy cercana a ellos. Estoy segura que ahora sera lo mismo.
Entro al salón donde me tocara mi primer clase, mis nervios no me dejan.
Ya estoy aquí, así que a sonreír para no caer mal a nadie.
Ya había varios alumnos adentro del salón, encontré una banca vacía y fui directo a ella, a un lado de mí estaba una niña muy linda, le sonreí y me hablo de inmediato.
- Hola...soy Marelis.
¿ Tú cómo te llamas?.
Tenia una vibra muy bonita, algo me decía que seríamos muy buenas amigas.
- Hola, soy Issabella, pero me dicen Bella.
- Ay que bonito esta tu nombre, es igual al de la protagonista de crepúsculo.
Nos reímos debido a su comentario tan simpatico.
- El tuyo también es muy lindo y original.
Nos regalamos una sonrisa una a la otra, en fin, me agrado. Estábamos riendo cuando otra niña se paro frente mi banca.
La voltee a ver, tenía las manos cruzadas y una actitud altanera, mire a Marelis quien tenía cara de no saber nada igual que yo.
- Hola -Dijo un tanto raro- Con que tú eres la famosa Issabella.
- ¿Perdón?.-Le conteste confundida.
- Asch sí -Hizo cara de fastidio, colocó las manos en su cintura y me vio fijamente- ¿Eres o no Issabella?.
- Sí...
- Hola soy Lilibeth -Extendió
su mano, mire a Marelis quien estaba igual de confundida que yo.
-Ho-la... -De manera titubeante le respondí, acepte su saludo, me dio un apretón con una sonrisa extraña y se volteo.
Es una niña linda, alta,delgada, cabello castaño hasta la cintura, se hace ligeras ondas en las puntas.
La vedad esta muy bonita; cómo una niña así vino a saludarme.Marelis y yo nos vimos, alzamos los hombros y nos reímos.
Pasaron las primeras horas de clase, tocaba el receso, Marelis y yo nos quedamos juntas.
Como es un colegio privado de gente prestigiosa, aqui estaban, los hijos de gente muy importante y con mucho dinero; por lo tanto eran muy odiosos la gran mayoría, yo no era muy buena haciendo amigos. Estabamos en una jungla sin lugar a dudas.
Marelis y yo fuimos directo al comedor, al entrar vimos a toda la escuela ahí, ambas sostuvimos nuestra mano y entramos seguras aunque con miedo.
Tomamos nuestra charola para agarrar el almuerzo, era una fila larga, ya estábamos llegando cuando Lilibeth se metió adelante de mí.
- Hola, ay perdón, es que la fila esta súper larga. -Gire mi cara para ver a Marelis quien vio con odio a Lilibeth.
-Pero...-Marelis quiso decir algo, pero Lilibeth no hizo caso alguno.
- Gracias Issabella, adiós. -Tomo su almuerzo, que solo consistió en una manzana y un jugo, al dar la media vuelta me golpeo el rostro con su cabello.
Camino contorneando sus caderas; que por cierto ya estaban muy bien formadas. Los chicos la miraron y se codearon entre ellos.
La verdad Lilibeth es muy bonita y llama la atención por su cuerpo tan perfecto.
Ella lo sabe, así que por eso camina así.
Marelis y yo nos embobamos mirándola, hasta que nos gritaron los de atrás que nos diéramos prisa.
Ya con nuestro almuerzo, nos fuimos a sentar; con la vista estaba buscando a mi dulce tormento: Massimo Lombardi.
Quien es mi amor platónico, lo amo desde que nací creo, es que, estamos destinados para estar juntos para siempre...para siempre.Y ahí estaba...todo guapo y genial.
Todas las niñas lo miraban endiosadas por ser tan guapo, llevaba su uniforme de fútbol, él era el capitán de su equipo.
Massimo ya iba en tercero; así que tenia más que claro quienes eran todos, en especial los nuevos.
Lo mire tanto que Marelis, volteo para ver que me distraía tanto.
- ¡Ay Dios...que guapo!.
Solo dijo eso, nos miramos en complicidad y nos reímos.
- Es el más guapo del mundo.-Dije entre dientes.
- Massimo Lombardi, sé perfecto quien es, las revistas y todas las paginas de internet que hablan de la socialite estan repletas de fotos de él y sus hermanos, guapísimos también.
Massimo me vio, me saludo agitando su mano, vi perfecto como la mayoría de las niñas voltearon a verme, mi rostro se pinto de rojo ya que me dio mucha vergüenza.
- ¡¿Acaso le hablas?!.
Marelis se sorprendió mucho cuando vio que me saludaba, solo asentí con la cabeza y fije la mirada en mi comida.
De pronto sentí que alguien toco mi hombro, era él, estaba a lado de mí, con una hermosa sonrisa.
- Hola Bella...
Extrañamente me sentí expuesta ante todos los presentes, ya que nos miraban mientras cuchicheaban.
- Ma-ssi-mo...hola.-Respondí con pena.
- ¿ Cómo te sientes en tu primer día?.
Tomo la silla de a lado, puso el respaldo de frente y abriendo sus pies se sentó en ella.
Casi me da el infarto; días atrás esto hubiera sido insignificante para mí o mas bien común, ya que conviviamos demasiado.
Pero de un año a la fecha, cada que Massimo se acerca a mí unos nervios inmensos se apoderan de todo mi ser y ya no puedo ni hablar.
Me sudan las manos y hasta tartamudeo, que patética soy.
No es como que no lo conociera o nunca sintiera que me encantaba, siempre lo pensé, desde muy pequeña, solo que ahora es diferente, ahora siento que me gusta y mucho.
Estaba platicando con él, le presente a mi amiga y él le presento a Marelis a su amigo Felipe, quien ya estaba sentado a lado de ella platicando como si nada.Mientras Massimo me decía como estaba todo en la escuela, yo veía a mi alrededor, todas seguían murmurando, pero la que llamó mi atención fue Lilibeth, que estaba sentada justo enfrente a tres mesas de nosotros, estaba con los brazos cruzados, mirándome con odio.
No le di importancia, ya que seguramente estaba exagerando.