Boletos para ser Libres

1148 Palabras
(…) Edificio de viviendas / Sky City / Esa misma madrugada Llegaron agitados y cerraron la puerta con fuerza tras de sí, como si sintieran que el mundo entero estaba en su contra y puede que no estén muy equivocados. Con las cosas que Tomas había traído de su departamento antes del embargo, el lugar estaba un poco desordenado, aunque eso no impidió que la mujer se lanzara pesadamente sobre el sofá, donde todavía yacía ropa de su amado. —Mira de quien vengo a enamorarme —Pensó con preocupación, suspirando fuertemente y pasándose la mano por la cara. —Lamento todo esto Ayami, juro que te protegeré con mi vida —Prometió Hutson bajando la cabeza, ya no sabía cuántas veces lo había dicho en todo el trayecto. —Ojala ese fuera el único problema tonto, no escuchaste bien lo que él dijo, “Tantalus” ellos lo enviaron, así que no es nuestra única preocupación —Regaño mirándolo profundamente —Y por favor, la próxima vez que lo hagamos cerremos bien las cortinas, sentí que alguien nos veía y no estuvo mal, pero creo que fue ese desquiciado —Un temblor recorrió el cuerpo de la dama, una mezcla entre vergüenza y asco. —Todavía me sé el número de mi antigua jefa, llamare para ver cuál es exactamente mi estatus, así saldremos de las dudas que tengamos —Afirmo acercándose al teléfono. —Yo mientras tanto revisare las redes, necesitamos encontrar buenas presas, aun si es solo tu antiguo compañero, no podemos lidiar con él y sus amigos, lo mejor será largarnos —Declaro sacando su dispositivo electrónico. —Ese sujeto ¿Crees que usaba magia? —Pregunto el antiguo asesino, recordando como controlo los insectos de forma misteriosa. —Lo dudo, pero no era un simple truco y preferiría no tener la oportunidad de descubrir cómo funciona —Alego preocupada la señorita, recordando que su vestido estaba cortado —Me cambiare primero —Bostezo caminando al cuarto. —Tienes razón mi amor, yo hare la llamada que te mencione —Hablo volviendo al móvil.   Tomas comenzó a marcar una secuencia bastante larga de números, los cuales parecían no tener un orden claro, sin embargo, esto era en realidad una serie de funciones primas, la chica salió portando una pijama cómoda y se sentó nuevamente, centrando su búsqueda en los anuncios de la desaparición de una pequeña y adinerada niña. //— ¿Alo? ¿Claire? —Cuestiono nuevamente Tomas. —Gato n***o ¿Llamas para despedirte? —Devolvió la pregunta con un tono seco. —Disculpa si no te lo notifique, sé que fue demasiado rápido, espero que no hayan rencores —Se disculpó Hutson, sabiendo que no aviso porque de hacerlo podrían delatarlo y matarlo antes de si quiera retirarse. —En lo absoluto, sabes que los prime no hacemos nada personal —Comento la rubia cruzando sus piernas, se encontraba en una cómoda habitación de hotel tomando té. —Dicho esto, necesito preguntarte algo ¿Cuál es oficialmente mi estatus en la empresa? —Dudo con miedo por lo que le dirían. —Estas prófugo por supuesto, Crist es quien está en la obligación de buscarte —Respondió con un tono sereno. —Lo sabía —Contuvo las ganas de destruir el teléfono ante la desesperación que sintió —Pero no debería ser, Louis y Daniel me dieron el indulto —Contesto el hombre con una profunda decepción. — ¿Y Josef? —Cuestiono la dama. —Acepto a regañadientes —Respondió Hutson apretando su entrecejo, recibiendo un largo suspiro por parte de su antigua jefa. —Escúchame bien Tomas, sin importar lo que ellos dijeran, uno solo es lo suficientemente peligroso como para que no vuelvas a dormir tranquilo en toda tu vida —Le recordó de forma absoluta —Lo que te diré ahora lo hare como una amiga, coge todo lo que puedas y vete a un sitio donde sepas que Tantalus no llegara, trabajaste muchos años con nosotros, conoces muy bien como escapar, si quieres una vida pacifica, esa es mi recomendación —Aseguro la rubia con cierta preocupación. —La libertad es algo costoso… ¿Verdad Claire? —Pregunto de forma capciosa, recibiendo una afirmación amarga. —Cuídate mucho gato n***o y suerte —Expreso la líder de los prime antes de colgar la llamada —Si te vuelvo a ver, será mejor que huyas de mi //   El azabache cerro sus ojos y respiro profundamente, vio a su mujer pelear con el teléfono al enredarse con las aplicaciones abiertas, su preocupación se fue momentáneamente entre las risas que le causo, se puso de pie y camino hasta ella, abrazándola por la espalda y besándole el cuello, por un momento se reclamó así mismo el no seguir siendo esclavo de la compañía, ya que de no haber tomado esa decisión, la señorita no correría peligro. —Saldremos de esto juntos Tomas, lo conseguiremos —Garantizo Ayami con su característica positividad. —Debemos, desaparecer, tendrás que entregar el departamento —Inquirió con un semblante agobiado. —Descuida, ya estaba mentalmente preparada para eso, pero primero conseguiremos mucho dinero —Sonrió con fortaleza, viendo que el chico no dejaba de dar vueltas de un lado para el otro. —Discúlpame si no te presto atención, es solo que estoy muy estresado —Dialogo sudando y angustiado. —Necesitas ayuda para calmar los nervios —Ofreció haciendo un movimiento erótico, acercando sus manos a su boca. — ¡Ayami por favor! Estoy tratando de saber cómo conseguiremos todo el dinero que necesitamos —Regaño el antiguo asesino. —Si te relajaras vendrías a ver lo que yo conseguí —Declaro moviendo su teléfono, haciendo que el chico despertara de su letargo. Hutson se aproximó rápidamente y brinco el mueble, sentándose justo al lado de ella. Al momento, fue capaz de ver los carteles y mensajes de apoyo a los padres de Eva, una joven desaparecida hace tan solo un día, pero por la cual se estaba ofreciendo una suma inmensa de dinero, suficiente como para largarse y vivir una vida más que tranquila, para ellos no era solo una recompensa, eran sus boletos a la libertad. —Un rescate, esto es todavía mejor de lo que estábamos buscando —Aseguro el caballero con emoción. —Es una misión perfecta para nosotros, si la tomamos todo estará listo —Garantizo Ayami con una sonrisa perfecta —Llamemos más tarde, seguro habrán bastantes personas solicitando información y reuniéndose con los padres —Aclaro la joven, viendo que su novio se acercó y le dio una serie de tiernos besos. —Te amo tanto gatita —Expreso con unos ojos hermosos, centrados únicamente en su bella pareja. —Así fue como caí en las garras de este idiota —Reflexiono besándolo de una forma apasionada, enamorándose cada vez mas de ese peligroso varón.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR