Mirada de Alfa Alejandro.
En el momento que Horus estaba por tomar el control, sentí que alguien me empujó fuera de la habitación, el responsable fue Beta Benjamín. - ¿qué haces en la habitación de mi hija? - Le contesté con desprecio – Por lo visto no dejas que Luna y yo estemos junto, como está destinado. Pero prefieres entregársela a un extraño- cuando terminé de decir la ultima palabra el puño de Beta Benjamín aterrizo en mi mandíbula - ¿cómo te atreves de acusarme de querer entregarla a un hombre? –
Al final me terminé disculpando, fue en el calor del momento lo que le dije. Estaba seguro que él debe haber sentido su aroma, era tenue, pero un hombre lobo de su rango y preparación era obvio que se daría cuenta. Me sentí completamente traicionado en el momento, pero luego analizándolo recordé que esa mañana se lo notaba perturbado y acordamos una alianza.
Mirada de Beta Benjamín.
Volví de la oficina y al llegar, todo el personal se notaba demasiado feliz, ellos me informaron que el Alfa Alejandro había regresado a visitar a Beta Luna, claro que me irritó, pero ese idiota no sabe controlarse y tal vez le haga algo a Luna si siente el aroma de Alfa Vladimir. Cuando llegué al pasillo vi que estaba a punto de transformase, lo único que pude hacer fue empujarlo y sacarlo, Verlo de esta forma me hizo recordar lo que paso hace 3 años y no me aguante; Me acusó de querer entregar a mi hija, ¡no pude controlarme y lo golpeé!, tengo que aceptarlo, lo disfruté, fueron años de odio acumulado y perdí el control.
Pasado el momento de tensión, le tuve que explicar lo que venía pasando en los últimos días. No podía actuar impulsivamente, tenía que tratar de investigar primero que tipo de vinculo los une, Vladímir por lo visto esta interesado de forma sería en Luna, y además es poderoso, no sé si le podremos hacer frente si intenta reclamarla. Lo que me llevó a hacer una alianza con Alfa Alejandro, si tengo que dejar que Luna tenga una pareja, es preferible él a un extranjero que se la llevará. Alfa Alejandro no es mala persona, pero tiene un temperamento impulsivo, ¡es un peligro!, cuando se trata de Luna se olvida de todo lo que necesita hacer como Alfa, a diferencia de Alfa Vladímir que tiene un control excelente sobre sus emociones, detesto que sea tan perfecto, ¿a quien no le gustaría un yerno como él?
Luego de ambos calmarse, volvieron al salón, Alfa Alejandro exigió que se ponga fecha para el compromiso, pero Beta Benjamín le recordó que no se podía antes de que se realice la cita formal entre Alfa Vladímir y Beta Luna, era la ley, además, no se pueden arriesgar a romper lazos con una manada tan influyente y le aclaró que no sería el primer Alfa que se encapricha con una mujer sin marcar de otro Alfa y la reclamé como suya. Para Benjamín es duro admitirlo, pero su hija en este momento es solo mera mercancía que puede ser disputada por estos hombres.
Le dolió la situación de su hija, si su verdadera identidad se descubriera no sería necesaria esta situación, ella tendría el derecho de elegir a su gusto. Esto le trajo a la mente el recuerdo de Alfa Sofía, ella pudiendo elegir a hombre importantes, Alfas de manadas poderosas, todos quedaron en ridículo cuando los rechazaba, pero conmigo fue distinta, me eligió y se entregó por completo a mí, ¡cómo me gustaría volver el tiempo y elegirla yo también, nos hubiéramos casado, tenido a Luna y tal vez un par de hijos más. Mi profundo arrepentimiento por quedarme en lo cómodo, por miedo, por aferrarme a un compromiso que no fui capaz de rechazar, ignorando la voz de mi lobo y a mi corazón me gritaban todos los días de mi gran error!. Todo este drama me hizo pensar, - ¿es justo obligarla a estar a mi lado y del Alfa Alejandro solo porque es lo más seguro para nosotros?, verla hoy tan feliz inundo de felicidad mi triste alma. Nunca la había visto sonreír de esta manera durante su vida.
Decidí que por Luna cedería un poco con este chico, no quisiera que decida huir por amor y sea un completo desastre todo después. Pasé a informarle a Alfa Alejandro, que no me opondría a su relación si ella estaba dispuesta a aceptarlo de vuelta y mi único favor hacia él sería postergar el mayor tiempo posible la cita con Alfa Vladímir.
Él enfureció, pero estaba decidido, sólo tendría la ventaja del tiempo sobre Vladimir, ¡Esta vez será la elección de Luna!.
¡Alejandro no podía creer que Beta Benjamín le ofrezca solo esa ayuda!, en su mente, ese día le informarían a Luna el día del compromiso y la fecha de la boda; no entiendo que pasó en este lapso de tiempo.