— Lo sé — murmuro y Jo me observa por unos momentos. Algo brilla en su mirada y finalmente asiente. — No me hagas arrepentirme por haberla animado — dice y me señala. — Me voy a casa. Sola, porque no soy una damisela en peligro. — Su tono no admite respuesta y contengo una sonrisa. Jo siempre ha sido así, independiente y autosuficiente. El hombre que se enamore de ella tendrá mucho trabajo para conquistar su corazón. — Avisa cuando llegues. —Está bien. Le agarro la mano y la atraigo para darle un abrazo. Ella me rodea con los brazos y me dice al oído. — Te quiero, Danny. Pero tienes que madurar. — Lo sé Lo sé. Después de separarnos, la acompaño a la salida de emergencias y, cuando regreso, siento como todo mi cuerpo se pone tenso. Julie está despierta y un joven médico está a su lad

