NARRA IAN Desperté, por primera vez en lo que creí un siglo, con mi reloj biológico y no con una alarma. Estoy en vacaciones de fin de año. Desde que era un puberto y empecé a jugar para la liga inglesa, no tenía ni idea de lo que era tener vacaciones en diciembre en razón de las fiestas de fin de año. La inhumana liga inglesa es la única en el mundo que no da vacaciones a fin de año. Ojalá mi padre, como el presidente de la federación de futbol inglesa, pueda al fin cambiar eso. Pero cuando miré la hora me alarmé. Las once de la mañana. Puede que esté en vacaciones, pero eso no me da derecho de dormir hasta tarde. Tal vez cuando era un veinteañero sin ninguna obligación podía hacerlo, pero ahora que soy papá, eso es totalmente inaceptable. Me desperecé, me levanté de

