NARRA IAN Almorzaba sin muchas ganas. No era que la comida del complejo deportivo de los Red Bulls fuese mala, de hecho es muy buena, pero no ver a mis hijos por días, y sumado a la difícil situación por la que está pasando mi familia, me tiene sin muchas ganas de nada. -Che, comé, que ya estás más delgado que Frederick – dijo Julián, señalando al susodicho defensa, el cual parece un fideo. -No tengo mucho apetito – dije, empujando la pasta con el tenedor. Y bueno…la verdad es que estoy empalagado por comer tanta pasta. Ir todas las noches al restaurante en donde trabaja Jace ya está haciendo que me asquee la comida italiana. -Tenemos partido esta noche, no podés saltearte ninguna comida – insistió Bruno. En el tiempo que llevo aquí jugando para este equipo, ya

