La gala de apertura de la temporada sería mañana. Así que en estos últimos días de ensayos todo era estrés por doquier. Bailarines, maestros, coreógrafos, empleados, la gente del vestuario, y todo el mundo corría y corría por los pasillos del teatro. -¡De nuevo el segundo acto! – gritó Dimitri. -Joder. Ya hemos ensayado muchas veces ¿por qué insiste tanto en el segundo acto? Para mi está perfecto – se quejó Brian. -Tal vez si no bailaras como un venado recién parido, no tendríamos que repetir tanto el segundo acto – dijo Donatien, y yo lo fulminé con la mirada. Brian por su parte le dedicó una mirada llena de veneno. Brian y Donatien se han tratado de no matar en todas estas semanas, y se comportan bien estando al frente de Francis, pero aprovechan cada instante para lanzarse espinas

