Samanta Fernández Londres – Inglaterra 13 de marzo de 2009, 8:00am. Me despierto a una hora que no estoy acostumbrada en hacerlo, pero a la vez me siento relajada, debido a que a veces me he sentido algo débil, pero al haber descansado bien podría decir que hoy estaré llena de energías. Escuché que me estaban llamando en mi móvil justamente que estoy abriendo mis ojos, me esforcé en estirar mi cuerpo delgado hacia la mesita de noche y ver sobre la pantalla quien quiere hablar conmigo. > Coloque una mano en la cabeza, al recordar que debía de estar en la agencia en estos precisos momentos, pero aun puedo llegar por allá. Decido en contestar la llamada y ofrecer una disculpa por mi retraso. -Hola, buenos días – respondí con la voz chirriante. -Hola, Buenos días, señorita… ¿Estas má

