Aún con mis 17 años recién cumplidos sentía atracción por el mejor amigo de papá, Samuel un hombre alto, moreno con ojos color miel, con un cuerpo que ya quisieran tener muchos chicos de mi edad, con una sonrisa hermosa que de solo verla te derretía, yo una niña como el me decía lo miraba siempre desde lejos aún cuando siempre que podía aprovechaba para acercarme a el y mostrarle que aún con la edad que tenía estaba lista para ser mujer, porque si, yo quería ser su mujer.
Samuel llegaba a casa regularmente no solo era amigo de papá sino también su socio en la empresa de manufactura que tenían juntos, al ver que siempre me trataba como una niña pese a qué usaba ropa muy ajustada que se pegaba a mi cuerpo para demostrarle que ya estaba hecha un bombón el parecía no notarlo, ante ello decidí idear un plan.
Era lunes por la tarde papá estaba en casa con mamá revisando los contratos cuando ingresé a su despacho y le dije que aún no estaba muy convencida con la carrera de administración a la que quería ingresar en la universidad y que me gustaría ingresar a trabajar a la empresa como para familiarizarme con el negocio y ver si era realmente la carrera que quería para mí futuro. Al inicio papá dudo en darme la oportunidad pues el estaba empeñado en que iniciará cuánto antes los estudios, pero como su única hija y siendo su consentida accedió a mi petición poniéndome bajo la supervisión de Samuel como su asistente al ser el administrador de la empresa quien mejor que él para ayudarme a entender todo el sistema de trabajo. Samuel no estaba muy convencido de tenerme a su cargo pero aún así acepto la petición de papá y al día siguiente iría con mi papá a conocer la empresa y dar un recorrido para familiarizarme con el negocio, me levanté muy temprano, me bañé, perfume y aliste colocándome un vestido n***o muy sexy que dejaban ver mis piernas firmes y bonitas, me maquille y peine resaltando mi hermoso rostro, en poco tiempo estuve lista para iniciar con mi plan de conquista.
Llegamos a la empresa y Samuel nos esperaba en recepción ahí pude darme cuenta como las lagartijas de las recepcionistas miraban a mi hombre con tal descaro que me sentí en ese momento frustrada por no poder decirles que el era mío, me controle y puse mi mejor sonrisa porque nadie arruinaría mis planes. Papá me dió el recorrido y al cabo de unas horas me llevo a la oficina de Samuel para que el me explicará las labores que realizaría como su asistente. Samuel al estar solos en su oficina me dijo que esperaba que me sintiera cómoda con él y que ante cualquier duda no dudará en preguntarle a él o a su estúpida secretaria la cual al verme me miró de pies a cabeza y con una sonrisa fingida salió de la oficina dejandonos solos. Aprovechando del momento de manera efusiva pero muy sutil me acerqué a Samuel y lo abrace agradeciéndole su amabilidad y su paciencia, así transcurrió el día con un Samuel dando indicaciones, su secretaria que de rato en rato entraba bajo cualquier excusa con el afán de no dejarnos solos. En un momento en el que Samuel estaba muy centrado en su trabajo yo accidentalmente deje caer el lapicero y con mucha sutileza pero con un toque de seducción me agache dejando a la vista de el mi hermoso culito al levantarme lo hice suavemente notando de reojo como Samuel me observaba con la boca abierta.