Al siguiente día Samuel solo me evitaba, no puedo negar que me sentía terrible pues pensé que al besarnos el perdería el temor de acercarse a mi pero resultó ser todo lo contrario; aún así decidí no rendirme y en la primera oportunidad lo confronté. Samuel estaba sentado en su escritorio cuando ingresé sin ser llamada, puse seguro a la puerta y camine hacia el mirándolo fijamente a los ojos. Samuel se sorprendió al verme y trato de levantarse argumentando que tenía actividades programadas pero yo no le permiti huir, con mucha sutileza le dije lo que sentía por el, que me gustaba y estaba dispuesta a todo por tener una oportunidad... el sonrió con sarcasmo y me dijo: "Es una broma verdad! Si podrías ser mi hija, te has puesto a pensar que diría tu padre al saber que su niña pretende estar con un hombre 20 años mayor que además es su mejor amigo y socio".. esto es una locura, un capricho de una niña mimada al cual no voy a ceder; con absoluta seriedad me miró y paso por mi costado sin importarle mi frustración. Antes de abrir la
puerta de la oficina que tenía en su departamento lo retuve y le dije.. Ya no soy una niña! soy una mujer y puedo demostrártelo, no es un capricho solo te pido una oportunidad. Samuel se acercó y me acorraló contra el escritorio se inclino y comenzó a besarme con osadía, pasión y desenfreno solo me dejó para tomar aire y continuo levanto la mirada y me dijo: ¿Estás segura de poder con esto? mientras se se cogía con una mano el enorme bulto en medio de sus piernas, me quedé lela pero decidida asentí y luego de ello ya no hubo tregua. Samuel me cargó y me deposito sobre el escritorio lo ví desnudarse frente a mi y solo quedar en boxer, baje la mirada a su m*****o el cual está erecto bajo esa tela y mierda era increíblemente grande.. suspiré al sentir miedo de que no entrara en mi, Samuel al notar mi perplejidad solo sonrió y me dijo desde hoy eres mia.
Me dejó completamente desnuda mientras me acostaba sobre el escritorio y me abría de piernas para situarse entre mis muslos, inclino la cabeza y lo sentí invadir mi sexo con su lengua, era la gloria misma.. cuántas sensaciones desconocidas que me hicieron vibrar, empezó a meter un dedo gimiendo en el camino al sentirme tan apretada. Con sorpresa me miró y me dijo: ¿Eres virgen? Asentí con miedo a que me rechazará pero el solo me miró y me dijo... Nadie nunca podrá impedir que seas solo mía y todo empezó, me perdí en un mar de sensaciones mientras mi cuerpo respondía a sus toques, empezó a prepara mi conchita para ingresar en mi y sentí como se colocaba en mi entrada, en los siguientes segundos iba entrando suavemente en mi hasta que lo sentí hacer un empujón fuerte y un gemido de dolor escapó de mi garganta, permaneció quieto mientras me besaba y mordía mis pezones cuando poco a poco lo sentí moverse en mi interior yo quería más y empecé a mover mis caderas y esa fue la señal para que iniciará con estocadas profundas y certeras dentro de mi, fue una sensación increíble me bajo de escritorio y me inclino dejando mis senos sobre el escritorio mientras tomaba mis caderas y empezaba a penetrarme tan profundo que solo podía sentir mi conchita vibrar, mis gemidos eran muy fuertes mientras me embestía con sus dedos jugaba y frotaba mi clítoris estimulandolo mi orgasmo me pegó muy fuerte y sentí como me chorreaba sobre su enorme v***a mientras el besaba mi cuello y me susurraba lo rico que estaba, lo apretada que se sentía su polla en mi cuevita, mientras me decía como le fascinaba ver cómo me trabaga toda su v***a y sentía su huevos rebotar en mi conchita, estaba extasiada por él, por su m*****o que me llenaba por completo y me hacía gemir y decirle como me gustaba sentirlo estaba tan sensible por los orgasmos que venían uno tras otro cuando me llevo al sillón y me dijo, ahora quiero que me montes y te comas toda mi v***a, quiero ver ese hermoso culito rebotar mientras una y otra vez mientras me pierdo en ti, aún con mi inexperiencia lo hice me senté sobre su m*****o y comencé a subir y bajar lentamente por su longitud, jamás pensé que mi primera vez sería así de deliciosa, era un verdadero hombre en todos los sentidos, me perdí en lo que me hacía sentir y mientras lo montaba el solo gruñía de placer mientras me nalgueaba y jugaba con sus dedos en mi culito y yo estaba dispuesta a dárselo todo sin restricciones.. era su mujer y nadie cambiaría eso.