Nunca se entenderá el feminismo si sólo es entendido por unos pocos. Iris —¡Vamos Iris! —gritó Aibek a mi espalda —¡No puedes dejar que el miedo mande en tu vida! —¡¿Qué tiene que ver que me tire de una cascada con enfrentar a mi padre?! —miré hacia abajo y tragué saliva. —Si no puedes vencer un simple temor jamás podrás liderar una guerra y enfrentarte a tu peor pesadilla —di un paso hacia atrás. Mi corazón martilleaba casi saliendo de mi pecho. Mis manos sudaban o eso creía, pues al estar cerca de la cascada el aire era frío y mojado. Negué y di otro paso hacia atrás. Había pasado una semana donde recibí entrenamiento para aprender a nadar. ¿Por qué? Pues según el corrompido pirata nadar era prioridad en la vida de todo ser vivo y si aprendía a me salvaría algún día de una muert

