Capítulo XXXVI El acto más valiente es pensar por uno mismo, en voz alta. Iris Suspiré por séptima vez desde que había dejado de derramar lágrimas. —¿Más tranquila, princesa? —asentí entregando el vaso vació que antes contenía té. —Si —medio sonreí —, muchas gracias doctor —asintió con una pequeña reverencia abandonando el diminuto cuarto. Ahora me encontraba mirando mis manos nerviosa bajo la atenta mirada de los tres mosqueteros ya no tan enojados. —¿El pirata asqueroso te conto? —apreté mi dentadura y me enfrenté al que era el heredero de Nesta. —No es un asqueroso —Mahruk sonrío ante mi alegato. —Te dije que no podrías evitar que esos dos se reencontraran y fluyera el amor —Koray lo miró tan feo que Mahruk se escondió tras de Nash. —¡No ha fluido nada! —No tienes derecho a r

