Todos han llegado cautelosos al lugar, incluso aquellos que mantienen sus sucursales trabajando de buena manera, en menos de media hora puedo entender, que NewTech tiene a Adams padre, como gerente general y dos gerentes zonales... Su hijo Carter y Francisco Millaris, hombre de confianza de mi padre, a quien no han podido sacar de su cargo, pues mi padre le ha asignado el puesto, pero si le han quitado el título de sub gerente, para dividir en dos la cobertura, ahí es donde entró Carter y si adivino bien, justamente es la zona donde están los problemas. Pero Carter ni siquiera se ha enterado de que va esta reunión, ha estado mirándome insistentemente y sin ningún pudor en todo momento y su mirada intensa y pesada me incomoda de una manera horrible.
Trato de ignorarlo y sigo con lo mío, tomando nota de cada cosa que dicen. Pero en un minuto en que se hace silencio, Carter no puede evitar hacer uno de sus estúpidos comentarios.
- Estás más hermosa que antes, si es que eso es posible, muñeca... Deberías estar trabajando conmigo.
- Señor Carter, por favor, estamos en una reunión de trabajo.
- ¿Ahora te haces la difícil?- Lo ha dicho tan bajo que me ha costado entenderlo, pero el puño de Niall estrellándose contra la mesa y exigiéndole salir de la sala, me deja claro que no sólo yo lo oí.
- ¿Qué pasa contigo Niall? ¿Acaso estamos en el maldito colegio?
- No, estamos en la empresa que yo dirijo y estás hablando de la hija del dueño de todo esto, si no eres capaz de respetar a una mujer, no eres digno de trabajar con nosotros. Y para ti soy el Señor Niall Harper, nunca te he dado la confianza.
Antes de que Carter vuelva a contestar alguna estupidez, su padre lo interrumpe.
-Disculpe a mi hijo, Señor Harper, a veces los muchachos son un poco imprudentes.- Le hace una seña con la cabeza a Carter, indicándole que se retire.- El y Josefita, se conocen hace muchos años y tienen mucha confianza.
- Se equivoca Señor Phillip, entre él y yo no hay confianza alguna.
- Phillip, creo que tenemos mucho de que hablar y el imprudente de tu hijo, es uno de esos temas. Lo necesito fuera de NewTech hoy día mismo.- La voz de Niall resuena como un trueno en la sala.
- Pero Señor Harper...
- Sin peros Adams, con respecto a las sucursales, serán reestructuradas, saldrán quienes deban salir y quedarán aquellos que deban quedarse.
- Hoy trabajaremos en eso con la Señorita Josefa, mañana iremos a las sucursales.
- No entiendo...- El viejo Adams titubea un poco, si entiende, pero quiere defender a Carter.
- Está a un paso de llevar a la quiebra la compañía de mi familia, Niall y yo trabajaremos en evitar que eso pase.
- Querida Jo, nunca haría algo así...
- Tu hijo, si...
Todos se han ido, el silencio es sepulcral, Niall sólo se dedica a observarme, está más serio que de costumbre y pareciera querer decir algo, pero no lo hace, trato de concentrarme en la estructura de nuestra sucursal top, pero no puedo...
- Vamos, dígalo...- Me mira sorprendido...
- ¿El qué?
- Lo que sea que quiera decir desde que terminó la reunión...
- No sé si será prudente, es más bien personal.
- Lo conozco desde que eramos niños, cuando cumplí 18, me declaró su amor incondicional, sólo duró un año... Todo lo que puedas oír de él es real: Mujeriego, infiel, narcisista, machista y violento.
- ¿Fue violento contigo?- Su cuerpo entero parece tensarse.
- Fue un patán, pero no alcanzó a llegar a la violencia física o verbal, solo avanzó un poco con la psicológica.
- Debí dejarlo un tiempo más trabajando en la compañía.- Un extraño brillo pasa por sus ojos,
- Yo no pedí despedirlo, si lo quiere en el equipo de NewTech, llame a Phillip...-
Su comentario no me molesta, para ser honesta, me da igual, sé que es él quién tiene la empresa de cabeza, tarde o temprano debería salir...
- No es necesario, no necesito que trabaje acá para enseñarle la lección de su vida. Igualmente aprenderá a no meterse contigo.
- Creo que no entiendo, Niall...
Una gran sonrisa se dibuja en su rostro.
- Me llamaste Niall, por fin dejas de tratarme como señor.
Los colores tiñen mi rostro. Se acerca a mi silla y con un dedo en mi barbilla, me hace mirarlo a la cara.
- Lo de señor, dejemoslo para otras circunstancias... Acá Niall está bien.
Y se va, me deja con la palabra en la boca. Si bien sus palabras se podrían prestar para muchas explicaciones... Su tono de voz tenía muy explícito el sentido... Pero también pudo ser mi imaginación, así que es mejor que me haya ahorrado la vergüenza de reclamar algo que sólo yo creí percibir. Aún así pude visualizarme con los ojos vendados y atada a su cama, llamándolo "Mi señor"
¡Por favor, Jo, sal de ahí!.
Me paro apurada, necesito arrancar de esos pensamientos, no, no soy mojigata, pero ya sé de sobra, porque Niall está prohibido.
Su risa en el pasillo me hace creer que sabe que reacción tuvo su comentario en mi persona.
Para el final del día y cuando junto a la gerente de Recursos Humanos de NewTech, tenemos estandarizadas las plantas y claras las funciones de cada uno, estoy demasiado agotada para ir por un café. Termino la video llamada, comprometiendo a la mujer a una reunión mañana a primera hora para definir quien es quien en este nuevo esquema.
Llamo por el intercomunicador a Roxana, su voz hostil, me recuerda que debo ver el tema de una asistente para mí o de plano cambiarla, por una que quiera trabajar para los dos, pues su respuesta otra vez, me ha dejado sin palabras...
- Roxana, puedes traer un café a mi oficina, cargado y sin azúcar...
- Primero veré si está dentro de mis obligaciones...
- Olvídalo, no te molestes, gracias.
Me voy a la sala del coffee break... Un par de chicas dejan de hablar apenas ingreso.
Mientras mi espresso doble esta listo busco en internet, una buena cafetera, funcional y práctica para mi oficina. Eso solucionará en parte mis problemas, me incomoda venir a esta sala.
De nuevo la voz de Niall a mi espalda, me hace saltar.
- ¿Qué haces aquí?
- Un café...- Parece bastante obvio.
- Eso es lógico, la pregunta es ¿Por que tú y no Roxana?.
Y acá está mi momento... ¿Lo tomo o lo dejo pasar?
- Me gusta preparar café...
Su mano sutilmente se posa en mi brazo...
- La verdad, Josefa.- Es una orden para mi boca.
- Dijo que antes de hacerlo debía consultar si estaba dentro de sus deberes.
- ¿Eso dijo?
- Exactamente eso, creo, quizás cambié deberes por obligaciones...
- Termina de preparar tu café. Luego ve a mi oficina.
Lo veo irse y sé que es un hombre en una misión.